A Manny Cruz le puede llegar la inspiración en el momento menos esperado, incluso disfrutando de un espectáculo, como ocurrió en un recital en el que actuaba una de sus sobrinas y sentado entre el público sintió la necesidad de escapar del auditorio para grabar en su teléfono móvil Santo Domingo, una canción en honor a su ciudad natal.

El tema alcanzó un millón de visualizaciones en YouTube en apenas seis días, lo que significó una acogida abrumadora que se ha convertido en una constante este año con los temas que ha lanzado el cantautor dominicano de 37 años.

La creatividad representa todo, sin eso no hay nada, no nacen las canciones, ni todas las melodías, por lo que le doy gracias a Dios que me dio este poquito de creatividad para crear estas canciones que la gente ha abrazado de manera increíble todos estos años”, reflexiona el artista.

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Multipremiado

Cruz, uno de los más destacados representantes de la nueva generación de intérpretes del merengue romántico, fue vocalista de varias agrupaciones y en 2010 tuvo un intento fallido como solista.

Por fortuna supo levantarse de ese descalabro y hacer que llegaran los éxitos: en tres años ha conquistado un premio Latin Billboard, dos Latin American Music Awards, un Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores (Ascap) y tres nominaciones al Grammy Latino.

Aunque nació en Quisqueya, a los 14 años de edad, Emmanuel Cruz Sánchez o Manny Cruz, emigró a Estados Unidos junto con sus padres.

Allí decidió estudiar Music Business, en la Miami Dade College, inspirado por su hermano, conocido artísticamente como Daniel Santacruz, quien ya había iniciado una carrera musical.

A los 24 años regresó a la media isla decidido a escribir su propia historia como cantante, por lo que se unió a las orquestas de merengue Rikarena y más tarde a la de Kinito Méndez.

También formó parte del grupo Ilegales y trabajó como promotor del proyecto musical de la literata Rita Indiana y de su hermano Daniel.

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Días difíciles

En 2010 decidió presentar su propio proyecto como solista interpretando merengue, pero no funcionó.

Fue un tiempo muy difícil, recuerda el artista, sobre todo económicamente, ya que invirtió todos sus ahorros en ese sueño trunco.

“Agradezco mucho a mi hermano Daniel porque en esos momentos que la pasé muy mal, que no sabía qué iba a pasar con mi carrera, que iba en declive, que tenía mucha incertidumbre, él me ayudó mucho a nivel emocional y económico, porque esta carrera emocionalmente juega mucho contigo, no es fácil, es como una montaña rusa”, argumenta.

Antes de que en 2017 volviera a intentar ser solista, Cruz participó en musicales de teatros, grabó jingles comerciales y formó parte del grupo de pop Aura por casi cuatro años.

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La música sigue

“Yo no cambiaría la trayectoria que he atravesado, pasé momentos de muchas vicisitudes, he hecho mi fila, una fila muy larga de 2007 para acá, y yo creo que todo eso me ha enseñado a valorar más cada peldaño que subo, cada canción que lanzo y veo cómo la gente lo acepta; cada nominación, cada premio lo valoro grandemente porque me costó mucho llegar a donde estoy, aunque sé que falta mucho camino por recorrer”, reconoce.

Este año grabó los temas Imaginarme sin ti, junto al puertorriqueño Elvis Crespo; Yo quisiera ser, con la merenguera Miriam Cruz, Dime que sí, con el grupo Ilegales y un homenaje a Juan Luis Guerra.

“Yo veo el merengue más vivo que nunca, desde mi óptica, lo que ha pasado conmigo es algo sumamente increíble”, afirma.

Y los planes no paran en Manny, por lo que ahora está en el proceso de grabación de un merengue que interpretará a dúo con su hermano Daniel, el cual esperan presentar a inicios del año próximo.

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