Si hay algo que distingue a Marion Cotillard como actriz, es el ímpetu que tiene por adentrarse en el alma de los personajes que encarna, al punto de conmover poderosamente al espectador. Ella misma ha reconocido que la improvisación no es lo suyo porque disfruta involucrarse totalmente en cada proyecto que emprende, fuera y dentro del universo cinematográfico. Mucho más, cuando se trata de causas ambientales y sociales.

La voluntad sostenible de la ganadora del Óscar por darle vida a Édith Piaf en la pantalla, se refleja en su más reciente colaboración con Chopard. Al aportar su propia interpretación a la colección Ice Cube, creó una forma contemporánea y audaz de llevar los diamantes. Pero, más allá del plano estético, ella enaltece el poder de elección.

Marion Cotillard  lujo ético
La colección Ice Cube Capsule by Marion Cotillard está formada por siete creaciones de alta joyería en oro ético, certificado Fairmined, y diamantes que responden a los criterios internacionales en materia de responsabilidad social. Foto: Elliott Bliss.

“Creo que, si las personas tuvieran opción entre el lujo consciente (con todo lo que sucede desde el momento mismo de la extracción de los materiales), y aquel que parece dar la espalda a lo que pasa en el mundo, elegirían el camino justo. Esto implica que, quienes crean lujo, deben ser más responsables e impulsar un cambio radical en el comportamiento de los clientes”, resalta Cotillard, durante una charla sostenida con otra mujer visionaria: Caroline Scheufele, copresidenta y directora artística de Chopard.

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Caroline ha sido una pieza clave en la travesía hacia el lujo sostenible que la firma suiza emprendió en 2013, al punto de convertirse en la primera casa joyera en sensibilizar a sus clientes sobre la procedencia de sus materias primas.

Foto: Elliott Bliss/Chopard.

“En un mundo que está cambiando tan rápido y, a veces, de una manera incorrecta, la labor de Chopard es un ejemplo de que el lujo puede ser íntegro. Admiro a Caroline porque, a pesar de saber que se trataba de un esfuerzo arriesgado, especialmente cuando las personas que compran tus creaciones no son necesariamente sensibles a estos temas, asumió el reto”, narra Marion.

Para la ferviente militante ecologista, cuanto más avanza una marca, cuanto más conocimiento adquiere y comparte lo aprendido, todo alrededor resulta más inspirador. También hace un fuerte llamado al respecto:

“Si sólo tomas decisiones a medias, nunca superarás los límites. Vale la pena poner el listón muy alto. Tenemos un largo camino por recorrer en términos éticos, pero, al menos, algunas firmas creativas y sorprendentes ya están tomando este camino; así que, creo que todos debemos apuntar a hacer lo mejor que podamos”.

Marion Cotillard insiste en que, quienes tienen la libertad de adquirir lujo, deben ejercer esa misma autonomía para informarse con seriedad acerca de la procedencia de las joyas y de todos los artículos que adquieren.

“Es importante que las marcas de lujo transmitan a sus colaboradores su compromiso ético. Pero también creo que, por extensión, deben comunicarlo con eficacia a sus clientes. Veo que es una hermosa forma de conscientizar sobre algo que es muy importante y que nos afecta a todos”.

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