Por Mirna Gutiérrez

Durante los primeros meses de la crisis, el trabajo remoto ha sido una constante para la mayoría de las empresas del mundo, incluidas las de Centroamérica. A pesar de ello, no se ha registrado el cierre de operaciones ni una reducción considerable de espacios en este mercado.

Se espera que la vacancia (desocupación) global de oficinas reporte un aumento que oscila entre 20% y 40%, hasta colocarse en alrededor de 15% y 16%, mientras que los precios de alquiler proyectan una reducción de entre 10% y 12%.

Esto, de acuerdo con cifras del Estudio Global del Impacto de la Pandemia en el Sector de Oficinas y Perspectivas de Recuperación elaborado por Cushman & Wakefield.

José Ignacio González, director de investigación de mercados de Cushman &Wakefield/AB Advisory, percibe que en el caso de Centroamérica el golpe puede ser menor porque se ha asegurado la continuidad de los negocios en medio de la crisis, por lo que las perspectivas son optimistas.

Tendencias

Por ejemplo, el aumento en la disponibilidad en Costa Rica se debe a que las oficinas han mostrado una importante migración de usuarios de inmuebles clase C hacia facilidades más eficientes, lo que ha elevado la disponibilidad por el desuso de estos inmuebles.

En Panamá la tendencia obedece a un crecimiento desmedido del inventario que llevó al mercado a una fase de sobreoferta según el ciclo inmobiliario, explica Danny Quirós, director de investigación de mercados de Newmark Knight Frank Centroamérica.

González coincide al señalar que este país tiene una gran cantidad de metros cuadrados, pero ha tenido una tasa de disponibilidad alta que ha llegado incluso a cifras de 25% o 30%, situación que venía dándose desde hace 12 o 18 meses. Ya se veía una ligera corrección, pero la pandemia detuvo este proceso.

Los sectores que generan mayor ocupación son el terciario, bancario, de seguros, financiero, call centers, entre otros, y a pesar de que fueron los más afectados, ya están volviendo a la normalidad y sus empleados retornan a sus lugares de trabajo.

En problemas

Sin embargo, debido a las medidas sanitarias se va a mantener una reducción de 20% en su ocupación, pero se espera que para finales de 2021 vuelvan a niveles similares a los meses previos al Covid-19.

“Los que van a sufrir y tendrán un 2021 complicado son los metros cuadrados nuevos, ya que están bajando los precios de alquiler en oficinas existentes tipo AAA, corporativas y de coworking y esto presenta un reto para la nueva oferta”, subraya Mónique Céspedes, partner Centroamérica y el Caribe de 4S Real Estate.

Quirós piensa que en 2021 habrá un ajuste entre la oferta y la demanda debido a la reactivación de los requerimientos que estuvieron pausados durante el presente año y la cautela de los desarrolladores en la construcción de nueva oferta.

Impacto Covid-19

Asimismo, una menor densificación podría contrarrestar el impacto negativo causado por un aumento en el trabajo remoto.

Si efectivamente se convierte en una tendencia relevante, podría disminuir el impacto en la demanda causado por el teletrabajo, pues si el espacio requerido por colaborador antes del Covid-19 era de 8 metros cuadrados y ahora es de 12 metros cuadrados.

Esto implicaría un incremento en el área requerida per cápita de 50%, lo que contrarrestaría los efectos negativos, señala el reporte de Cushman.