EFE.- La activista salvadoreña y candidata a ocupar la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) Celia Medrano apuesta por impulsar una mayor independencia del organismo de cara a un posible recrudecimiento de la crisis de derechos que se observa en América.

Son tres las propuestas que lleva la defensora de derechos humanos para intentar llegar a la Secretaría Ejecutiva del organismo regional y reconoce que “garantizar una mayor independencia y autonomía institucional” de la CIDH “es uno de los retos más fuertes”.

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“Por su mandato, la CIDH debe de gozar de autonomía e independencia sin injerencias de terceros y mucho menos de los mismos Estados”, dijo Medrano durante una entrevista.

No obstante, sostuvo que “no hay una independencia administrativa y eso muchas veces podría ser utilizado para generar condicionamientos políticos por parte de cualquier actor dentro del sistema o de cualquier estado que tuviese la intención de presionar“. 

“Es uno de los retos más fuertes que enfrentará cualquier titular de la Secretaría Ejecutiva de la CIDH y no es un reto que pueda enfrentar solo. Tendrá que sumarse con fuerza toda la acción de la Comisión“, dado que es un tema que el ente ha “puesto en agenda”, indicó.

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Medrano es la única centroamericana en la lista de 10 candidatos a ocupar la Secretaría Ejecutiva de la CIDH, cuyo comisionados seleccionarán a las cinco personas finalistas en febrero próximo.

El proceso de selección para ocupar el cargo se dio después de que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, decidió en agosto de 2020 no renovar el mandato de Paulo Abrao, lo que, según la Comisión, atenta contra su “autonomía e independencia”.

Medrano también lleva entre sus propuestas para la Secretaría Ejecutiva la de lograr un mayor acercamiento con las víctimas de violaciones a derechos humanos y superar el “retraso procesal“.

Reconoció que en la CIDH se impulsaron reformas para que las víctimas pudieran presentar directamente sus casos, pero sostuvo que “hay que profundizar este acercamiento, de manera que las víctimas estén presentes directamente en todo el proceso y más cercanas al sistema y a su estructura para garantizar mayor calidad”.

Agregó que la Comisión ha logrado acelerar significativamente las resoluciones de fondo, pero que actualmente posee un “atraso procesal” de aproximadamente 10 años.

Medrano recordó que “en la Secretaría Ejecutiva recae buena parte de la capacidad de la CIDH de responder de manera ágil y oportuna a las situaciones de violaciones a derechos humanos que se generan en todo el continente”.

Sostuvo que la persona que ocupe el cargo tendrá la responsabilidad de “generar la estructura necesaria que permita que la CIDH esté a la altura de los nuevos momentos”, principalmente ante la “situación de permanente crisis que ahora es más pronunciada a partir de la epidemia de Covid-19 y los efectos que empezaremos a vivir con mayor intensidad después de superada la emergencia”.

Defender lo ganado

De acuerdo con Medrano, “hay signos graves de regresión en materia de derechos humanos en el continente” con “actores antidemocráticos” que “abanderan el racismo, autoritarismo, un discurso de odio contra la diversidad, contra poblaciones migrantes y contra afrodescendientes”.

“Cada vez se sienten más fuerte esas voces y muchas veces protagonizadas desde los mismos gobernantes”, advirtió y señaló que “estamos viviendo escenarios que pensamos que habíamos logrado dejar atrás”.

Esto en relación a situaciones vinculadas con golpes de Estado, agresiones contra manifestantes y fraudes electorales.

“Estamos en una situación donde la prioridad inmediata es no perder lo que se había ganado, porque cometimos el error de dar por sentado que no íbamos a regresar a épocas supuestamente ya superadas”, subrayó.

Señaló que, en este contexto, el “reto más cercano” para la CIDH “es el de ganar cada vez más legitimidad y credibilidad frente a las víctimas de violaciones a derechos humanos y frente a los Estados”.

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Medrano sostuvo que la CIDH “debe garantizar cada vez ser más creíble, debe de garantizar acciones que le permitan dar respuestas inmediatas a las urgencias que se están dando en materia de violaciones a derechos humanos en el continente”.

“La CIDH, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, enfrentara desde este 2021 una permanente crisis en el continente en materia de garantía de derechos humanos, marcada principalmente por índices regresivos en lo que consideramos que ya estaba ganado”, recalcó.