EFE.- Donald Trump se desplazará la mañana del miércoles próximo a su club Mar-a-Lago de Florida para pasar sus últimas horas como presidente de Estados Unidos mientras asume en Washington su reemplazo, Joe Biden, en medio de extremas medidas de seguridad.

De acuerdo con varios informes, el vicepresidente Mike Pence no asistirá a la despedida de Trump, sino que optará por centrarse en la toma de posesión de Biden, en una acción que muestra que los dos principales funcionarios estadounidenses parece profundizarse.

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Trump acudirá a la Base Conjunta Andrews, donde abordará el Air Force One por última vez como presidente y partirá a las 8:00 horas hacia su casa post-presidencial en su Mar-a- Resort Lago en Florida.

Pence no asistirá a esa ceremonia debido a conflictos logísticos en torno a su plan de asistir a la toma de posesión del presidente electo Joe Biden, según diversos informes.

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Se espera que la despedida de Trump como presidente sea un evento pequeña e íntima, lejos de la gran despedida militar que esperaba. 

En lo que se cree que es un intento de impulsar la participación, se informa que Trump ha lanzado una amplia red de invitaciones, incluidos exfuncionarios de su administración que se han convertido en críticos abiertos desde que dejaron la Casa Blanca, como Anthony Scaramucci y John Bolton.

En su último tuit, la semana pasada, antes de que Twitter lo silenciara, Trump dijo que no asistiría a la toma de posesión de Biden este 20 de enero, rompiendo una tradición continua entre los presidentes salientes que data de 1877.

La salida de Trump, según han indicado varios medios, será similar a las que se realizan cuando hay visitas de Estado, con una alfombra roja, un guardia, una banda militar y un saludo de 21 cañones.

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Trump abandonará Washington enfrentando un juicio político, el segundo durante su mandato de cuatro años, acusado de incitar a su seguidores una insurrección violenta que terminó con el asalto del Capitolio.