Por Michelle Espinach y Luis Alejandro Mejía

Después de un tiempo sin visitar el país, lo que me llamó la atención al volver recientemente a Costa Rica fue una renovada atención en el financiamiento verde.

En este blog hemos hablado bastante de sostenibilidad pero no hemos hablado lo suficiente sobre lo necesario que es extender los compromisos de sostenibilidad por toda la región, algo que puede parecer fácil pero es un camino laborioso de transitar.

Algo que distinguí desde la primera conversación con Michelle, coautora de este blog y gerente de Sostenibilidad en Banco Promerica Costa Rica, fue que reconocía el valor de las finanzas sostenibles, como parte fundamental de nuestra operativa en la banca, pero también sabía del esfuerzo que precisa cerrar una operación de financiamiento verde en mercados de capital. Creo que sus palabras exactas fueron que “esto lleva años, compromiso de nuestros accionistas y mucho trabajo del equipo… ya te voy a contar”.

En Costa Rica, evalué potenciales operaciones de BID Invest con nuestros clientes y socios del sector privado bancario en el país. Como parte de ello pude conocer mejor el trabajo de Promerica, campeón en el segmento de pequeñas y medianas empresas (PYME), y el primer banco privado centroamericano que en 2020 ha emitido un bono sostenible.

Esta operación abre el camino para que el sector financiero de la región se alinee con las últimas tendencias en las finanzas internacionales, y afine la evaluación del impacto ambiental y social de sus operaciones. Porque, al fin y al cabo, la sostenibilidad es también un recorrido en el que las empresas van progresando y alcanzando etapas de evolución.

Banco Promerica Costa Rica tiene la dicha de haber nacido con la sostenibilidad en su ADN y en ese aspecto fundamental encontramos un punto común y oportunidad de sinergia con BID Invest. Cuando el accionista principal en Banco Promerica se imaginó y diseño los pilares de la estrategia del banco sobre una servilleta de papel, uno de ellos fue que las instituciones financieras debían tener un impacto positivo en las comunidades en las que servimos.

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Con apoyo de la alta gerencia, hemos ido fortaleciendo la estrategia de sostenibilidad en la operativa clave del banco, que es su portafolio de crédito. Hay que destacar que la cartera no ha dejado de expandirse en años recientes, y en 2019 – antes de la actual crisis – reportaba un crecimiento de doble dígito.

Después de muchas discusiones, identificamos los pilares críticos que nos permitieron trazar el camino para estructurar, emitir y, en el caso de BID Invest, proporcionar una garantía parcial a la emisión del bono.

Estos pilares son que la institución financiera posicione la sostenibilidad como un pilar estratégico de su negocio, lo cual le brinda alineamiento estratégico a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París; que cuente con sistemas que identifican y administran los riesgos sociales y ambientales relevantes al país y los segmentos de negocios que atienden; y que posea una estrategia, estructura organizacional y capacidades para originar e identificar los portafolios de inversión que contribuyen a la sostenibilidad.

Uno puede pensar: “bien, buena palabrería” ¿Y qué hay de los hechos? Pues observemos como Promerica predica con el ejemplo: el banco ha instalado paneles solares en ocho de sus sucursales y se ha lanzado al camino de ser neutral en emisiones; y sus colaboradores ofrecen horas de voluntariado en las comunidades en las que tienen presencia. Esta actitud se extiende a las propias operaciones: los sistemas del banco permiten etiquetar las operaciones de crédito mediante un sistema de medición de impacto denominado PROSOS.

Hay que destacar que la dimensión social está bastante desarrollada en el banco desde antes, debido a su enfoque en el segmento PYME. Eso facilitó que, con la ayuda de BID Invest, se identificaran puntos a mejorar al estructurar el bono, incluyendo la determinación de indicadores de impacto para cada proyecto que recibirá parte del dinero recaudado, así como el desarrollo de procesos para recolectar información de los clientes.

Por otro lado, se ha trabajado también en el diseño de un marco programático de bonos sociales, verdes y sostenibles, para la actual y futuras emisiones, incluyendo una opinión independiente de Vigeo Eiris, proveedor internacional de investigación y servicios ESG para inversores y organizaciones. El camino ya está aplanado y será más fácil avanzar en adelante.

*Este texto se publicó originalmente en Blog de BID Invest.