Uno de los aspectos más complejos para las startups en etapas tempranas o que están en una instancia “Seed”, es determinar cuánto valen sus acciones para que se muestran atractivas a los inversores. Esta complejidad está relacionada con que para ponerle precio a las acciones de las startups no se utilizan métodos tradicionales (aunque sí se tienen en cuenta), ya que las startups no suelen contar con datos propios, ni públicos y no hay compañías similares con las cuales compararlas. Sin embargo, sí existe la certeza de que van a crecer y a desarrollar tecnología y para eso necesitan capital.

Llegar a una ronda de inversión sabiendo cuál es el valor de la compañía es un proceso que una startup enfrentará varias veces, porque levantar capital no es sólo una cuestión de flujos de dinero sino parte de la estrategia de crecimiento. Hay algunos puntos claves a cuidar para que el balance entre los esfuerzos y el tamaño de la ronda sean saludables para la compañía y ayuden a alcanzar los hitos que los founders se proponen.

En general los emprendedores eligen el tamaño de la ronda (o en otras palabras cuánto capital quieren levantar) de acuerdo a un determinado hito a alcanzar. Si la ronda es muy alta, pondrá presión sobre la valuación de la empresa porque se diluyen los founders. Por eso, antes de definir la ronda es necesario evaluar los costos. ¿Cuántas acciones se van a diluir para no perder la motivación de los founder?

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Otro punto importante son los precios del mercado. La valuación de la compañía no debe estar muy lejos del valor de mercado. Este punto presenta la dificultad de que la  información sobre otras evaluaciones no suele estar disponibles más que para los inversores, pero sí resulta útil rodearse de especialistas, mentores o contadores especialistas en startups, que tengan cierto manejo de esta información.

También el múltiplo de exit o salida, es decir el número que refleja el valor de una salida a bolsa o venta, debe ser analizado en función de las fusiones y adquisiciones de otras startups comparables para entender si es aceptable ese múltiplo para la expectativa del inversor. Sino, es probable que esté fuera de rango para un inversor en particular.

Como dije anteriormente la startups pasan por varias etapas de financiamiento, y esto define una estrategia de cara a las próximas rondas. Es por eso que los términos deberían estar diseñados previamente para entender los límites. En este caso, debemos hacer una Ingeniería inversa para entender cómo serán las próximas evaluaciones, rondas y diluciones. Para esto ya hemos hablado en otros articulos sobre la importancia del Captable Management.

Un último punto que los inversores miran y que las startups no deben descuidar está relacionado con la velocidad. Cómo la ventana de oportunidad para las startups suele ser  muy concreta y a veces muy limitada,  la velocidad es fundamental para no perder la chance y que los competidores no ganen ese mercado. En relación a esto, las posibilidades de alcanzar el hito debe tener coherencia con el monto de dinero que buscan recaudar, la valuación y el plazo de ejecución para alcanzar el hito que se propusieron para la rond

Cuando los emprendedores se proponen alcanzar una ronda, ponen allí toda su energía y le restan del foco del negocio. Por eso es recomendable llegar a la ronda con el resto de las variables de la compañía saludables. Si todo funciona correctamente, que los founders saquen el foco de la startups no representará un problema y mejoran las chances de lograr inversión.

Algunos datos orientativos: una valuación típica para LATAM para una empresa que está en una etapa seed es 1 y 4 millones de dólares pre money. Para el caso de compañías en Serie A ronda entre los 4 y 10 millones. Por su puesto, estos montos pueden variar hacia montos más altos con emprendedores con un track récord o historial significativo.

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