Por Frederic Emam-Zadé

A los empresarios hoteleros  que dependen de los visitantes internacionales, en la mayoría de los países, la recuperación de las aerolíneas y del turismo global, a los niveles pre-pandemia, no les va a llegar hasta los años 2024 y 2025. El año 2021 será un año prácticamente perdido para la mayoría de los hoteles internacionales en muchas destinos turísticos..

El turismo internacional depende del transporte aéreo de pasajeros y ya más de cuarenta (40) aerolíneas internacionales han quebrado desde el inicio de la pandemia. La causa principal fueron las fuertes restricciones impuestas improvisada e irracionalmente por los gobiernos a los viajes. La mayoría de los gobiernos  no razonaron mucho y simplemente copiaron el modelo chino contra el virus, sin cuestionarse sobre si este modelo autoritario funcionaría igual en países democráticos; tremendo error!

El mal manejo gubernamental de la crisis y la incertidumbre, el miedo y hasta el pánico creado por los gobiernos provocaron la caída abrupta y desproporcional de la demanda de los viajeros. De hecho muchos estiman que el daño económico generado por las políticas erradas de la mayoría de los gobiernos ante la pandemia es mucho mayor a los daños que hubiera causado la pandemia sin la intervención de los gobiernos.

Según muchos expertos hoteleros los resultados globales para el año 2020 fueron de una disminución de la economía del turismo internacional en alrededor del 80%; una disrupción mayor, una verdadera catástrofe,

En reacción a este trastorno temporal está emergiendo un aumento tímido pero prometedor de turismo interno motivado por dos razones principales: primero, por las ofertas especiales que los hoteleros le están ofreciendo a sus potenciales clientes residentes dentro de los mismos países y segundo, pero no menos importante, por la demanda local que está reaccionando a esas ofertas, debido a la recuperación ya en proceso de los sectores y subsectores de producción de bienes y servicios nacionales, que son grandes generadores de empleos.

Las oportunidades ocultas

Durante este periodo disruptivo y temporal, los hoteleros tienen una oportunidad única para repensar su futuro y prepararse para el turismo y la hotelería que habrá a partir del 2025 y para transformarse en consecuencia.

A los hoteleros que se adapten les esperan muy buenos tiempos.

A los hoteles que están ubicados dentro o cerca de grandes ciudades les tenderá a ir mejor que a los hoteles ubicados lejos de las poblaciones nacionales que por unos años será su principal fuente de negocios.

La empresa de consultoría en gestión con sede en EE. UU. McKinsey and Company acaba de publicar un informe titulado “Recuperación del gasto turístico COVID-19 en cifras”.  El modelo de recuperación del turismo del informe prevé una caída acumulada de 3,000 millones de dólares a 8,000 millones de dólares antes de que el gasto turístico vuelva a los niveles anteriores al COVID-19.

La recuperación será lenta y estará impulsada por las dependencias subyacentes que los países tenían de los viajes nacionales y no aéreos.  “Por lo tanto, los diferentes países deben prepararse para sus propias curvas de recuperación y reinventar sus sectores turísticos, así como el apoyo que brindan de manera diferente”, sugiere el informe.

El turismo global ha sido uno de los dos sectores más afectados por la pandemia, junto al sector de la construcción de espacios comerciales; pero a diferencia del segundo algunos hoteleros están reaccionando.

Algunas reacciones innovadoras

Entre las empresas hoteleras que están experimentando e innovando, se ha colocado a la vanguardia la InterContinental Hotels & Resorts que se ha asociado con Baidu para lanzar habitaciones inteligentes con Inteligencia Artificial (IA), marcando la próxima generación de hospitalidad inteligente, acomodando los entornos personalizados para el cliente, incorporando desde las tecnologías de controles por voz hasta la respuesta gerencial personalizada al huésped.

Otras empresas como Marriott International y Best Western están introduciendo desde anuncios de viajes interactivos hasta sistemas de registro de reconocimiento facial.

Mejorar los entornos del cliente con más  inteligencia, más sanidad y más comodidad son solo el comienzo del uso de la IA en la gestión de la hospitalidad que mejorará experiencia del huésped y lo atraerá de nuevo a los hoteles..

Esperamos que desde este año 2021 muchas empresas hoteleras aprovecharán los tiempos de pandemia para adaptarse a la nueva economía hotelera emergente.

Frederic Emam-Zadé es economista, futurólogo, identifica nuevos negocios y propone soluciones a crisis. Dominicano.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.