Por Uriel Naum Ávila

Todo indica que en 2021 la tecnología será el eje de los  negocios, sobre todo considerando la manera en que las startups respondan a las nuevas necesidades. Y es que algo está claro: la pandemia transformó todos los sectores y potenció la digitalización, un nicho donde las tecnológicas podrán sacar ventaja.

Productos sustentables, optimización de recursos naturales, turismo, entretenimiento, comercio en línea y ciberseguridad son algunas de las áreas que se perfilan para ser las ganadoras a lo largo del año.

Para impulsar nuevas propuestas a nivel Latinoamérica será importante consolidar nuevas relaciones entre los ecosistemas de startups ya existentes. Especialistas coinciden en que las aceleradoras se inclinarán hacia proyectos en sectores clave, como servicios a pequeñas y medianas empresas (pymes), pagos electrónicos y sectores como el inmobiliario y construcción, transporte, comercio electrónico y entretenimiento.

No solo se trata de un tema solo de pymes. Importantes firmas multilatinas también han venido adquiriendo, invirtiendo o apoyando a startups que pueden significar en el futuro un ‘brazo’ tecnológico (y muy rentable) para sus negocios.

“Empresas como Bimbo, Mercado Libre, EPM, Ab Inbev, Cemex, Accenture, Telefónica y Bradesco integran una lista creciente de compañías en América Latina que le han puesto fichas a la colaboración con startups y empresas jóvenes como fuente de innovación”, se menciona en Grandes empresas, startups e innovación en América Latina: ¿mito o realidad?, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

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En México, por ejemplo, algunos de los programas destacados que están fortaleciendo a las startups son ELEVA Food Technology Accelerator, de Grupo Bimbo (ofrece mentorías y acceso a infraestructura), StartUp México y Parque Tec, que impulsan relacionamiento con fondos de inversión y capacitaciones.

“Muchas de las corporaciones suman la colaboración con startups a los esfuerzos internos que realizan sus áreas de investigación y desarrollo (I+D), atraídos principalmente por la posibilidad de innovar en productos y procesos en el marco de la transformación digital y la revolución 4.0, siendo estos los sectores de mayor interés para la captación de las startups”, señala el BID en su texto.

Las startups serán la clave de la economía de América Latina tras la pandemia, pero se requiere crear un ecosistema que las lleve a su máximo nivel de exponencialidad posible para que realmente se conviertan en esa plataforma de despegue económico y de negocios de la región. Hablo de más y mejores instituciones de incubación, aceleración, inversión, codesarrollo, colaboración, hackatones y concursos.

Una salida a la situación económica que vive la región está en el impulso a las startups, y junto con ello la posibilidad de transitar hacia la Cuarta Revolución Industrial con paso más firme. Los gobiernos lo deben entender, así como algunas empresas grandes que todavía no parecen medir el valor que pueden ofrecer a sus organizaciones los emprendimientos basado en conocimiento, tecnología e innovación.

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*Es autor es periodista de negocios y consultor en comunicación corporativa.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.