Por María Clara Tamayo

El escaso porcentaje de mujeres en ciberseguridad está ligado a su baja participación en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Según la UNESCO, a nivel global, las mujeres representan el 35% de los estudiantes de educación superior en STEM y el 3% de la fuerza laboral en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

Recientemente, como políticas de estado, se promueve la inserción de niñas y jóvenes en dichas áreas para su educación profesional. No obstante, si desde el sector privado dependemos de estas políticas, seguramente nos tomará décadas cerrar la brecha de género, y será difícil resolver un desafío actual en ciberseguridad: la escasez de talento para una industria que crece a tasas compuestas del 10% anual. Así pues, tenemos la obligación de acelerar la inclusión de las mujeres en ciberseguridad, para evitar que la escasez de fuerza laboral ponga límites a nuestro crecimiento.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

Como sector privado está dentro de nuestras posibilidades liderar o patrocinar iniciativas y eventos gratuitos que incentiven a mujeres de todas las edades y profesiones a aprender a programar. Estas iniciativas permiten además visibilizar las oportunidades de convertirse en expertas en ciberseguridad y con transparencia, exponer los paquetes salariales.

Adicionalmente, es importante que las compañías diseñen procesos de selección e inmersión basados en capacidades, dejando de lado el género de los aplicantes. Así se atrae el mejor talento y elimina el sesgo de género dentro de los equipos.

Todas las mujeres que son parte del equipo de empresas tecnológicas calificadas deben tener la confianza de que superaron los mismos retos de selección que sus pares masculinos, por ende, sus capacidades dentro de sus respectivos equipos son indiscutibles. Con esto, eliminamos situaciones donde profesionales altamente competentes se enfrentan a situaciones donde se subestiman sus conocimientos por el hecho de ser mujer y se resta relevancia a sus contribuciones.

Descarga gratis la edición impresa de Forbes Centroamérica

Otra de las maneras de impulsar a que más mujeres se unan al sector TI, y especialmente a la industria de la ciberseguridad, es no solicitar experiencia previa. Tomemos una aproximación de incorporar el proceso de aprendizaje a la adquisición de experiencia laboral.

Cabe resaltar que las mujeres laboralmente activas o a punto de ingresar al mercado laboral deberían conocer que la industria de la ciberseguridad, al pertenecer a la industria TI,  puede significar mejores salarios, empleabilidad y condiciones de trabajo, cuando se compara con otras industrias que históricamente tienen mayor participación de mujeres.

Le invitamos a seguir nuestra página de Facebook

Finalmente, necesitamos afianzar las afinidades, pasión y vocaciones que inculcamos a las niñas al preguntarles ¿qué quieren ser cuando sean “grandes”?, haciendo para ellas evidente que la ciberseguridad es un camino viable para alcanzar la plenitud laboral y facilitando las circunstancias para que más jóvenes quieran ser ethical hackers, security developers, o CISOs.