Lo más importante: Los expresidentes Barack Obama, George W. Bush, Bill Clinton y Jimmy Carter aparecieron en las campañas publicitarias nacionales para impulsar la débil confianza del público en las vacunas contra el Covid-19.

La poca confianza se ha visto socavada por el rápido desarrollo y meses de politización por el expresidente Donald Trump, quien fue vacunado en secreto tras afirmar previamente que era “inmune” al Covid-19, además de atribuirse el mérito del desarrollo de las vacunas, fue el único expresidente vivo que no participó en estas campañas.

Hechos clave:

La campaña “It’s Up To You” o “depende de ti”, también contó con la presencia de las ex primeras damas Michelle Obama, Laura Bush, Hillary Clinton y Rosalynn Carter, las cuales estuvieron presentes en dos anuncios nacionales para alentar a los estadounidenses a vacunarse.

A través de un video de un minuto que presenta a los expresidentes y primeras damas más recientes, se mostró a todos recibiendo una inyección mientras usaban cubrebocas; todos habían prometido previamente hacerlo a la vista del público para reforzar la confianza social.

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“Me voy a vacunar porque queremos que esta pandemia termine lo antes posible”, dijo Carter, y Bush instó a los estadounidenses a “arremangarse y hacer su parte”.

De igual forma, Clinton añadió: “Hemos perdido suficientes personas y sufrido suficientes daños”.

En un video de 30 segundos de los tres ex presidentes más recientes (excepto Trump) filmado afuera en el Cementerio Nacional de Arlington en Virginia, el expresidente Obama aseguró que las vacunas son el “primer paso para poner fin a la pandemia e impulsar a nuestro país”.

Por su parte, Bush agregó que “la ciencia es clara: estas vacunas lo protegerán a usted ya sus seres queridos de esta peligrosa y mortal enfermedad”, en tanto, Clinton agregó que “podrían salvar su vida”.

Contexto:

La desconfianza ante las vacunas contra el Covid-19 es un gran problema en Estados Unidos, la cual obstaculiza los esfuerzos para abordar la pandemia.

La política partidista, que impregnó el desarrollo de las vacunas y la respuesta a la pandemia en su conjunto, juega un papel importante, de ahí el esfuerzo mayoritariamente concertado de los expresidentes para cambiar la percepción pública.

Una encuesta reciente encontró que uno de cada cuatro republicanos definitivamente no recibirá una vacuna e incluso hay informes de un gran número de trabajadores de atención médica y otros trabajadores de primera línea, se niegan a hacerlo.

Además, muchos citan preocupaciones sobre la seguridad, efectos secundarios y el manejo del gobierno en el desarrollo de las vacunas. En línea con la mayoría de sus predecesores, el presidente Joe Biden recibió su vacuna en frente de las cámaras.

¿Qué tener en la mira?

Queda por ver hasta dónde pueden llegar esos mensajes de unidad sin el apoyo de Trump, quien supervisó de manera divisiva la crisis de Covid-19 y se atribuye el mérito del desarrollo de las mismas vacunas que se están implementando.

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A diferencia de sus predecesores, Trump fue vacunado silenciosamente en enero, sin embargo, el esfuerzo se basa en el impulso de Obama, Bush y Clinton en diciembre para aumentar la confianza en las vacunas al ofrecerse como voluntarios para obtener la inoculación en público.

Por: Robert Hart