POR: DANY YAKER *

La industria de servicios financieros ha estado evolucionando rápidamente, incluso antes de la aparición del Covid-19. Lo que hizo la pandemia fue acelerar aún más la evolución hacia el open banking, apalancada por la necesidad urgente de automatización, flexibilización y entrega de servicios financieros confiables y a distancia.

Histórica y tradicionalmente, la banca ha sido muy cerrada. El open banking (banca abierta) surgió para democratizar los servicios financieros, pues se trata de un sistema/entorno bajo el cual los bancos “abren” interfaces de programación a sus sistemas (conocidas como APIs, por sus siglas en inglés). Esto permite a terceros conectarse para utilizar funciones bancarias en sus aplicaciones tradicionales y/o móviles.

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Conexión fintech

Open Banking tiene muchas aplicaciones, siendo las más conocida, la integración de bancos con empresas de tecnología financiera, las llamadas FinTech. Las compañías que navegan bajo esta bandera son generalmente nuevas, ágiles y con ofrecimientos modernos e innovadores.

 Pero lo que de cierta manera las limita es no poder conectar a sus clientes directamente con servicios o productos financieros. Para esto requieren de un banco y es ahí donde triunfa el open banking.

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En una app

La forma más fácil de entender el open banking, es con un ejemplo. Digamos que una FinTech se especializa en ofrecer una aplicación móvil (lo que todos conocemos como “app”) para algún tipo de servicio.

Esa empresa decide que quiere agregar a su app una funcionalidad en donde el cliente (o sea, usted y yo) pueda ver el saldo de su cuenta corriente de manera inmediata y sin tener que entrar en la banca en línea del banco. Cuando no existía open banking, esto hubiese sido muy complicado, para no decir imposible.

Pero hoy esa FinTech firma un acuerdo con un banco que ofrece el servicio de conexión a través de APIs, lo que le permite conectarse y colocar en su app esa funcionalidad. Ahora, el cliente puede ver dentro de esa app y de manera instantánea, el saldo de su cuenta corriente.

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Todos ganan con open banking

Es muy importante mencionar que todas estas conexiones se rigen por un marco legal definido y más importante aún, por una serie de parámetros de seguridad de alto nivel, que protegen a todos los participantes del ecosistema.

¿Quién gana con el open banking? Todos los personajes. El cliente, porque recibe un servicio bancario rápido, elegante y confiable. La empresa conectada (digamos, una FinTech) con los ingresos generados por poder ofrecer estos servicios. Y el banco, por la expansión de su huella comercial e ingresos generados subsecuentemente de esos servicios/productos. Como dicen en inglés: Win-Win-Win.

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* Dany Yaker R. es Ingeniero en Sistemas y Vicepresidente de Tecnología de Credicorp Bank. Tiene más de 25 años de experiencia en Tecnología en diferentes industrias y países.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.