La pandemia y la crisis que estamos viviendo ha removido cimientos y estructuras en los modelos de liderazgo tradicional, también en el mundo de las empresas, acelerando y demandando nuevas fórmulas, bajo parámetros más positivos, colaborativos, colectivos, y muy en línea con lo que emana de la nueva generación de jóvenes.

En el liderazgo empresarial, en la creación de nuevas empresas, nos encontramos frente a jóvenes que poseen una gran resiliencia emocional y manejan a la perfección el mundo de las ideas, la innovación, o la comunicación. Son mayoritariamente “presentistas” (el futuro es tan incierto que es mejor vivir el presente), dotados de mentalidad innovadora, tendentes a tener iniciativas, a la creatividad, y con grandes dosis de autocontrol, perseverancia y capacidad para superar los fracasos.

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¡Cuántas veces hemos escuchado o dicho que los jóvenes son el futuro del planeta, o en nuestro caso, de Iberoamérica! Una afirmación que ha servido para definir a los jóvenes a lo largo de las distintas generaciones. Parece que, cada vez más, los jóvenes están en desacuerdo con ella y reclaman su sitio en el presente.

Recuerdo haber leído recientemente con preocupación el siguiente comentario de una joven empresaria: “Siempre nos han dicho que nosotros somos el futuro porque no quieren que nos metamos en el presente”.

–Empresarios en el presente

Intentando dar respuesta a esta afirmación recurro al papel que desarrollan las organizaciones de jóvenes empresarios en la Región, a través de la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios, FIJE, con la que desde CEIB trabajamos estrechamente.

Sin duda, en nuestros posicionamientos, en nuestro día a día, los jóvenes empresarios desarrollan una gran labor de presente. Son el mejor ejemplo en la promoción de vocaciones empresariales, creen firmemente y apuestan por el desarrollo y prosperidad de la región. Y tienen una gran tarea por delante, sobre todo si nos fijamos en algunas cifras.

— Las cifras que debemos mejorar

En Latinoamérica el 97% de los emprendimientos no llegan a cumplir los cinco años de vida. Las micro, pequeñas y medianas empresas son claves para el crecimiento económico de los países de Latinoamérica, así como en la generación de empleos. Cerca del 75% de los microempresarios son en realidad emprendedores por necesidad, según datos del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

El gasto público en fomento del emprendimiento continúa siendo bajo en América Latina, equivale a 0.04% del Producto Interno Bruto (PIB) de la región, datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Lo anterior muestra que una gran parte de las estrategias y políticas para el fomento del emprendimiento, como aporte al desarrollo económico y social de la región, no han funcionado como se pretendía.

–Comprometidos y agrupados

Los jóvenes empresarios de la Región están bien organizados a través de FIJE, institución que aglutina a más de 100.000 jóvenes empresarios de 17 países y que defiende como prioridades la integración económica, los valores democráticos, la colaboración público-privada, el fomento de la inversión extranjera como motor de la actividad empresarial, la creación de empleo y la unidad.  

Aseguran que “la única manera de hacer frente con dignidad, y a la altura del panorama tan complejo que enfrentamos es en equipo”. Un equipo con rasgos definitorios muy claros, y que debe ser incluyente.

Para su presidente, el mexicano César Duran “son los y las jóvenes los que están generando los cambios que impactan en la forma y los estilos de vida de los ciudadanos iberoamericanos”. Consideran a la empresa como “un ente generador de valor que a su vez funciona como vehículo de cambios internos y externos”.

Impulsan liderazgos centrados en el bienestar de las personas, en el bien común y en la contribución al desarrollo sostenible. Apuestan por forjar un ecosistema empresarial colaborativo y responsable, y afirman que “la fuerza de los jóvenes radica en la acción de presente para construir juntos un mejor futuro”. Ahí está, yo creo la respuesta.

–Reciclaje del talento, no solo retención

La clave está en reinventarse, y estar listos para trabajar con una generación de jóvenes, la mejor preparada de la historia, que demanda espacios a su medida y respuestas claras.

Y en algunos otros conceptos esenciales: retener el talento y reciclar también el existente, sin edad (esa es materia para otro artículo), recrear, reconducir, resultados, resiliencia, restaurar (la confianza) revitalizar o reconducir.

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El futuro de Iberoamérica es tarea de todos, con lo que encierran esos conceptos, con compromiso, y sobre todo con empresas y ciudadanos, con determinación, con savia nueva y con sabiduría de años, también. Una Región en la que hay sitio para todos, jóvenes y no tan jóvenes.

Sin duda estamos ante un tema de presente, y un escenario que compartir, renovándolo constantemente. Sigamos apostando por los jóvenes, asegurando “Más Presente para el Futuro”, en otras palabras: más empresas, y más jóvenes liderándolas, para hacer entre todos MAS IBEROAMERICA, nuestro lema, nuestro compromiso.

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