Lo más importante: El presidente Joe Biden anunció que le asignó a la vicepresidenta Kamala Harris la tarea de manejar una oleada de migrantes en la frontera entre Estados Unidos y México. Esta es la primera gran responsabilidad en el cargo: solucionar uno de los problemas más polémicos de la nueva administración.

Biden hizo el anuncio durante una reunión con los principales funcionarios de migración este miércoles por la tarde y reiteró que Kamala Harris es la persona más calificada para este encargo.

Harris se centrará en frenar el flujo de migrantes de México y Centroamérica, abordando las causas fundamentales de la migración y fortaleciendo las relaciones con los países de los que huyen.

De igual forma, supervisará el plan de la administración para invertir 4,000 millones de dólares (mdd) en las economías de Honduras, El Salvador y Guatemala, en un intento por reducir la violencia y la pobreza en la región, declaró Biden.

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Harris, quien planea viajar a la frontera en las próximas semanas, reconoció esta situación como “desafiante”; sin embargo, dijo que espera trabajar con los líderes centroamericanos para solucionar la situación.

Cita trascendente:

“Ella está liderando el esfuerzo porque creo que es importante poner a alguien que, cuando hable, nadie tenga que preguntarse dónde está el presidente. Cuando habla, habla por mí; ella no tiene que consultar conmigo, sabe lo que está haciendo”, reiteró Biden.

Contexto:

Como la primera responsabilidad en este plan de acción que proyecta se expandirá en los próximos meses, a Kamala Harris se le ha encomendado la tarea de sofocar uno de los problemas más polémicos que enfrenta la administración de Joe Biden.

Actualmente, Estados Unidos cuenta con la custodia de alrededor de 15,000 niños que cruzaron la frontera solos, de acuerdo con ABC News, lo que resultó en un hacinamiento severo de las instalaciones fronterizas y miles de menores detenidos más allá del límite legal de tres días, bajo la custodia de protección fronteriza. 

Los republicanos, aunque en gran medida silenciosos debido a las duras y ampliamente criticadas políticas de inmigración de la administración Trump, se apresuraron a dar la alarma sobre la situación que se está desarrollando en la frontera. 

El gobernador de Texas, Greg Abbott, acusó recientemente a Biden de “atraer” a los niños migrantes para ir a Estados Unidos, aunque el presidente ha desalentado repetidamente a los solicitantes de asilo de buscar un acceso.

Su administración ha defendido su decisión de revertir la negativa de Trump de aceptar a cualquier migrante durante la pandemia, diciendo que no es “humano” rechazar a los menores de 18 años que cruzan la frontera sin acompañamiento.

¿Qué tener en la mira?

Existe un juego de culpas partidistas; mientras los republicanos critican a Biden por políticas demasiado laxas, los principales funcionarios de la Casa Blanca argumentan que el aumento en la frontera es culpa de Donald Trump, acusando al expresidente de desmantelar el sistema de inmigración de Estados Unidos.

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En tanto, los demócratas han destacado que un aumento en los encuentros en la frontera en realidad comenzó antes de que Biden asumiera el cargo (aunque este número aumentó en un 61% de enero a febrero). 

“Este nuevo incremento con el que estamos lidiando ahora comenzó en la administración pasada, pero es nuestra responsabilidad“, declaró Biden.

Por: Jemina McEvoy