La pandemia por COVID-19 resaltó la necesidad de que las industrias a nivel global cuenten con seguros contra ataques cibernéticos. En Latinoamérica, 31% de las organizaciones percibieron un incremento en los ciberataques a partir de la contingencia sanitaria de acuerdo con estudios de Marsh & McLennan.

Al participar en el Foro de Aseguradoras “La Reinvención de la Industria” organizado por Forbes Centroamérica y República Dominicana, Edson Villar, líder de consultoría en riesgos cibernéticos para Latinoamérica de Marsh mencionó que los riesgos cibernéticos son las principales preocupaciones para hacer negocios a nivel global.

Explicó que con base en estudios en los que ha colaborado la empresa consultora en administración de riesgos, se identificó que tras la pandemia al menos una de cada cuatro organizaciones incrementó su presupuesto para prevenir ciberataques.

Le invitamos a leer: Mujeres en ciberseguridad: tomará décadas cerrar la brecha

Sin embargo, aproximadamente 50% de las organizaciones en la región están invirtiendo menos de 5% de su presupuesto en tecnología para seguridad de la información: “Estaríamos diciendo que se construyen temas tecnológicos, sin las medidas adecuadas de ciberseguridad”, declaró.

Para continuar sus operaciones en la pandemia, las empresas permitieron la conexión a sus redes a través de dispositivos personales, lo que a consideración de Villar, rompió la barrera de ciberseguridad.

SECTORES MÁS VULNERABLES

Villar detalló que el mayor número de ciberataques fueron percibidos en infraestructuras críticas de las naciones. Es decir, la banca y otras instituciones financieras, energía e hidrocarburos, minería, y en el transporte ferroviario y marítimo.

Por ello, alertó a las organizaciones que dan soporte a sectores industriales y financieros a reforzar las medidas de seguridad.

Agregó que los principales ciberataques que incrementan en la región se relacionan con la ingeniería social. Entre las modalidades que más emplean los atacantes se encuentran engaños a las y los colaboradores, software malicioso, y ataques a aplicaciones web.

“Debemos tener en cuenta que organizaciones muy sofisticadas están trabajando en nuestra región y la pandemia está obligando a revaluar prioridades de ciberseguridad. Necesitamos una estrategia que no esté pensada en asegurar a nuestras empresas en los próximos cinco años. Un ataque puede ocurrir en cualquier momento”, concluyó.

Le invitamos a seguirnos en la cuenta de Twitter