EFE.- Amazon y otras grandes empresas de Estados Unidos han expresado públicamente su apoyo a la subida del impuesto de sociedades propuesta por el Gobierno de Joe Biden para sufragar su nuevo plan de infraestructuras.

En un comunicado, el gigante del comercio electrónico respaldó la apuesta de la Administración en infraestructuras y señaló que esa inversión “requerirá concesiones por todas las partes, tanto en los detalles sobre qué se incluye como en la forma en que se pagará”.

“Nosotros apoyamos una subida del tipo del impuesto de sociedades”, señaló en la nota el jefe de Amazon, Jeff Bezos, que confió en que el Gobierno y el Congreso alcancen un compromiso “equilibrado” que “mantenga o mejore la competitividad de Estados Unidos”.

El respaldo de Bezos no ha sido único, pues otros grandes ejecutivos se han mostrado en las últimas horas favorables a la propuesta de Biden, que ha puesto sobre la mesa un plan valorado en 2.25 billones de dólares para renovar las infraestructuras, crear empleos y recortar las emisiones de carbono, con el objetivo de modernizar la economía y ganar el pulso a China.

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Entre quienes han hablado a favor está el consejero delegado de Salesforce.com, Marc Benioff, que en un evento dijo estar en general de acuerdo con Amazon, aunque opinó que los cambios fiscales deberían reflejar también subidas a escala global para que las empresas estadounidenses sigan siendo competitivas.

El Gobierno de EU, de hecho, ha anunciado que quiere trabajar con los países del G20 para pactar un gravamen mínimo para las empresas a nivel global que permita sistemas fiscales “estables y justos”.

El presidente y cofundador de Lyft, John Zimmer, también se mostró favorable a la subida de impuestos este miércoles durante una entrevista con la CNN, asegurando que se trata de una “inversión inteligente”.

El responsable de la plataforma de transporte compartido consideró que es momento de hacer inversiones en el país y en la economía y se mostró convencido de que el crecimiento que generarán estas medidas beneficiará a empresas como la suya.

Mientras, el consejero delegado de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, defendió este miércoles la necesidad de cambiar las normas fiscales estadounidenses para acabar con toda una serie de conceptos que benefician a los más ricos y a las empresas de algunos sectores.

En su carta anual a los inversores, el jefe del mayor banco de EU apuntó que va a ser necesario subir impuestos para no mantener un alto déficit para siempre, aunque recalcó que cualquier cambio al impuesto de sociedades debe ser “razonable y moderado” para no dañar la competitividad con respecto a otros países.

La propuesta de Biden plantea aumentar ese impuesto en EU hasta el 28% desde el 21% actual, vigente desde 2017 como parte de la reforma fiscal aprobada por su predecesor, Donald Trump.

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Biden ha recalcado que, pese a la subida, el impuesto que pagan las corporaciones estaría “en un nivel menor que el que ha tenido entre la Segunda Guerra Mundial y 2017”, puesto que antes de que Trump aprobara su reforma, esa tasa era del 35%.

Según Rick Rieder, alto cargo del fondo de inversiones BlackRock, el mayor del mundo, la economía estadounidense no tendrá ningún problema para adaptarse a un impuesto de sociedades más alto que el aprobado por Trump y, de hecho, un alza puede ser buena para el crecimiento.

En una entrevista reciente con CNN, Rieder apuntó que si esos impuestos más altos ayudan a una redistribución de la riqueza se ayudará al consumo y ello puede beneficiar al conjunto de la economía.