Durante el año pasado se mantuvo la recesión económica de Nicaragua, que inició en 2018 con la crisis política derivada de las protestas populares en contra de las reformas al sistema de seguridad social, sin embargo, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) prevé un panorama favorable para el año en curso.

El Banco Central de Nicaragua informó que las actividades económicas que reportaron mayor contracción económica en 2020 fueron los hoteles y restaurantes, con 32.5%, la intermediación financiera, con 15.9%, energía y agua, con 15.6%, y transporte y comunicaciones, con 7.6 por ciento.

El comercio, la construcción y la agricultura registraron un crecimiento económico. Las remesas familiares mostraron un aumento de 10% con respecto de 2019, lo que benefició para compensar el déficit comercial.

Además de la incertidumbre por la emergencia sanitaria en el país, las agencias internacionales han expresado su preocupación por la cercanía del proceso electoral previsto para noviembre de este año, el cual podría ser un detonante de nuevos disturbios políticos.

En ese sentido, a través del informe Perfiles Macrofiscales de Centroamérica: Nicaragua, el Icefi consideró urgente que se alcance la estabilidad política de corto plazo.

Con ello, se lograría de incentivar la inversión y mejorar su acceso a los mercados financieros, especialmente como etapa previa a la verificación del proceso electoral.

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ATENCIÓN A GRUPOS VULNERABLES DEBE SER FUNDAMENTAL

La atención a las necesidades de quienes se encuentran en niveles de pobreza y pobreza extrema, deben ser fundamentales.

El Icefi destacó que, a diferencia del resto de países de la región, Nicaragua no implementó medidas dirigidas a mitigar los efectos de la pandemia de COVID-19.

No existieron cambios en las condiciones tributarias que tuvieran ese propósito, salvo los aumentos de gasto relacionados con el fortalecimiento del sistema de salud, pero no hubo programas de gasto dirigidos a apoyar a las y los habitantes.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), de 2019 a 2020 la pobreza en Nicaragua incrementó 5.6 % al pasar de 47.1% a 52.7 por ciento.

En tanto, la pobreza extrema aumentó 4.8%, ya que, en 2019 se mantuvo en 18% y en 2020 pasó a 22.8 por ciento.

El Fondo Monetario Internacional estimó un crecimiento en 2021 para Nicaragua de 0.2% , mientras que el Banco Mundial muestra que la economía nicaragüense tendrá un ligero crecimiento de 0.9 por ciento.

 “Nicaragua debe orientarse a mejorar la atención de las necesidades de la población más vulnerable y no dedicarse exclusivamente a administrar un aparato público dirigido a garantizar la sostenibilidad de la deuda”, consideró el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales.

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