EFE.- El Gobierno dominicano recibió este martes 537,432 tabletas electrónicas para apoyar el plan de educación a distancia puesto en marcha a raíz de la pandemia, un lote que llega cuando restan tres meses para el final del curso.

Las tabletas serán destinadas a los alumnos de la red pública de educación y suponen el 67% de las 800,000 unidades de dispositivos electrónicos adquiridos por el Gobierno para los estudiantes del país, en un proceso de compra realizado con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Para la adquisición de las tabletas se hizo una inversión de 5,559 millones de pesos (unos 97 millones de dólares), según cifras ofrecidas por el ministro de Educación, Roberto Fulcar.

La representante del PNUD en República Dominicana, Inka Mattila, dijo en el acto de entrega que en los procesos de compra se logró un ahorro de cerca de 18 millones de dólares.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

Las autoridades han distribuido ya cerca de 1.5 millones de computadoras portátiles a los profesores para que puedan impartir las clases dentro del plan de educación a distancia puesto en marcha con el inicio del curso, el pasado noviembre.

En la ceremonia de entrega de los dispositivos electrónicos, el presidente dominicano, Luis Abinader, afirmó que este plan supone “un salto digital sin precedentes” para el sistema educativo del país.

El gobernante reafirmó su voluntad de “cerrar de una vez por toda la brecha digital” y garantizar el acceso de “una educación de calidad” para todos los niños.

Las tabletas llegan a falta de tres meses para el final del curso académico, que terminará en julio, y una semana después de que se retomaran las clases presenciales en escuelas de 48 municipios con baja incidencia del coronavirus.

Le invitamos a seguir nuestra página de Facebook

Desde el inicio del curso, las clases se están realizando a través de televisión, radio e internet en todo el país, un plan que se ha visto parcialmente lastrado por los problemas de conectividad que afecta, en especial, a las zonas más pobres del país.

Abinader dijo que en su Gobierno son “conscientes” de los problemas de conectividad y de suministro de electricidad y aseguró que se han hecho esfuerzos “ingentes” para mejorar las infraestructuras en los últimos meses.