1. Desde la trinchera de Mastercard, ¿qué actividades están desarrollando para empoderar a las mujeres de la región?

Para Mastercard la aceptación y diversidad en todos sus sentidos es muy importante.  Aquí se cultiva una cultura adonde todos pertenecemos y creemos que somos una mejor empresa, una que toma mejores decisiones, impulsa la innovación y logra mejores resultados de negocios por esta diversidad. A nivel global actualmente, 29% de los puestos superiores son de mujeres, 39% de nuestra fuerza laboral global es femenina y en Centroamérica mujeres representan 42% de fuerza laboral y 35% del equipo de liderazgo. 

Hemos desarrollado una serie de iniciativas globales y locales en favor de las mujeres, como ejemplo, tenemos Girls4Tech, una iniciativa en la que, durante un día, voluntarios de Mastercard capacitan a niñas y jóvenes en temas relacionados a carreras STEM tales como criptografía o detección de fraudes. La iniciativa ha sido un éxito, y es parte de los esfuerzos empresariales que realizamos para incentivar el interés en las niñas en carreras dentro de la industria.

Además, tenemos el programa LEADS Mujer. Esta iniciativa la desarrollamos junto a INCAE Business School, la escuela de negocios más reconocida de la región, la cual es una oportunidad para que mujeres emprendedoras de distintos países puedan presentar su proyecto a un panel altamente calificado. Las ganadoras, aparte de recibir un impulso económico para sus desarrollos, también tendrán el acompañamiento de especialistas que les ayudará a llevar su emprendimiento al siguiente nivel. 

Por otra parte, Mastercard publica anualmente su Índice Mastercard de Mujeres Emprendedoras (MIWE por sus siglas en inglés), un estudio que analiza los principales elementos del emprendedurismo mundial femenino, haciendo un análisis de 58 economías a nivel mundial. Mediante este reporte, demostramos nuestro compromiso de proveer información relevante para gobiernos, negocios e individuos que necesitan tomar acciones decisivas en la implementación de iniciativas con enfoque de género. 

  1. ¿Cómo a través de los servicios financieros las mujeres pueden obtener autonomía y fortalecimiento para el desarrollo de negocios? 

Para nosotros en Mastercard, la inclusión financiera es un pilar fundamental, ya que es precisamente a través del acceso a distintos servicios financieros que las personas pueden mejorar su calidad de vida. La brecha de género en el ámbito financiero existe, es real y está respaldada por estadísticas que han señalado este problema. A modo de ejemplo, un estudio comisionado en el 2019 por el Instituto Nacional de la Mujer de Costa Rica (INAMU), categoriza las barreras que afrontan las mujeres para acceder a créditos desde dos aristas: la demanda y la oferta. Por un lado, las barreras de demanda incluyen factores como educación financiera, restricciones de tiempo o estereotipos culturales (por ejemplo, que las finanzas son un tema de hombres). Por el otro lado, las barreras de oferta incluyen falta de garantías, tales como propiedades de bienes inmuebles, que afectan directamente el acceso a créditos para mujeres emprendedoras. 

Si analizamos este panorama, es muy sencillo entender la necesidad de incluir a más mujeres dentro del ecosistema financiero formal para empoderarlas, tanto a ellas como emprendedoras, como a sus negocios. Una mujer emprendedora con acceso a líneas de créditos y cuentas bancarias, por mencionar un par de ejemplos, tendrá un respaldo muchísimo más sólido para consolidar y expandir su negocio, crear nuevas formas y facilidades de pago para sus clientes, y fortalecer su ecosistema empresarial. Esto se traduce no sólo en mayor estabilidad para la emprendedora, sino que aumenta las posibilidades de éxito de la compañía. Varios estudios profesionales señalan una relación directa entre diversidad y rentabilidad, atribuyéndole casi un 20% de rentabilidad extra a empresas que se han preocupado por promover la diversidad dentro de su compañía. La diferencia entre la capacidad de gestión y empoderamiento que tiene una mujer emprendedora con acceso al sistema financiero formal, en comparación a una que se encuentra en la informalidad, es enorme.  

  1. ¿Qué características existe en la población femenina de la región que pueden ser importantes para el arranque de nuevos negocios? 

Creo que una de las principales características de las emprendedoras latinas es lo que en inglés se conoce como “entrepreneurial grit”, esa habilidad que tenemos las mujeres para reinventarnos en momentos difíciles y nuestra capacidad para sortear obstáculos. Creo que la resiliencia histórica que tenemos las mujeres de la región es una de las principales características de un proyecto exitoso desarrollado por talento femenino. Sin embargo, considero que más allá de la determinación individual o empresarial para levantar un negocio, el ambiente en el que éste se desarrolla es un factor determinante. De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo, América Latina se ha convertido en la región del mundo con mayor participación de emprendimientos femeninos, aportando más de $86 000 millones de dólares a la economía de la región, por lo que es importante entender que estamos en un momento histórico para las mujeres emprendedoras, especialmente las latinoamericanas.  

Por otro lado, creo que la educación formal es otra característica sumamente relevante. Un estudio desarrollado por INCAE Business School en el 2018 reveló que un 60% de las mujeres emprendedoras latinoamericanas, son personas con estudios formales en el área de negocios, lo que nos da a entender que el emprendimiento femenino latinoamericano es un emprendimiento formal, estructurado y viable.  Sin embargo, aunado a la factibilidad que debe tener un proyecto para ser exitoso, no podemos obviar la necesidad de apoyo gubernamental. En el caso de Costa Rica, por ejemplo, a finales de la administración pasada se firmó una carta de compromiso entre el Instituto Nacional de la Mujer y los Ministerios de Economía, Agricultura y Planificación Nacional para que las emprendedoras costarricenses puedan liderar proyectos por cuenta propia, con cooperación financiera de la Unión Europea.  

  1. En términos de paridad de género, ¿qué políticas ha tomado Mastercard para cerrar brechas dentro de la organización? 

Cuando se trata de diversidad, Mastercard entiende la relevancia de la pluralidad y multiplicidad en el ámbito empresarial. Cuando te rodeas de personas que no se parecen a ti, no caminan como tú, no hablan como tú o no tienen las mismas experiencias que tú, es entonces cuando surgen nuevas ideas y se produce la innovación. En nuestro caso, esto incluye los proveedores que utilizamos y los socios con los que trabajamos.

Sin embargo, aunque nuestra mentalidad de inclusión se basa en la creencia de que la diversidad es fundamental, sabemos que no es suficiente. En este sentido, Mastercard ha implementado una serie de programas e iniciativas, adicional a las mencionadas anteriormente, diseñadas para mejorar nuestra diversidad e inclusión no solo de género si no en todos los niveles de la empresa, por ejemplo: 

Programa de regreso al trabajo: El programa global de regreso al trabajo de Mastercard brinda a los profesionales experimentados en la mitad de su carrera la oportunidad de volver a ingresar al lugar de trabajo. Para estos repatriados, incluidas las mujeres que pueden haberse tomado un descanso para cuidar de sus familias, les brindamos experiencia, herramientas y apoyo para facilitarles el camino de regreso a la vida laboral.

Desarrollo profesional: además de atraer el mejor talento a Mastercard, también estamos comprometidos a fomentar el desarrollo profesional de nuestros empleados para garantizar un equilibrio continuo entre los equipos. Realizamos un esfuerzo para aumentar la diversidad en nuestra cartera de talentos, preparándonos para una representación más diversa en los niveles más altos en el futuro. También proporcionamos una serie de recursos y herramientas para ayudar a los empleados a ampliar sus habilidades y adquirir nuevas experiencias, creando oportunidades para el movimiento lateral y ascendente en toda la organización.

Women Who Lead: Nuestro programa global de desarrollo de liderazgo femenino asegura que estemos enfocados en brindar a nuestras mujeres las habilidades necesarias para asumir roles más amplios dentro de la organización, ya sea a través de talleres intensivos, cambios de carrera y otros medios. También tenemos discusiones formales y específicas para revisar cualquier brecha en la planificación del desarrollo, y la sucesión por género en nuestros niveles de alta gerencia.

Grupos de recursos empresariales (BRG´s): más de la mitad de los empleados de Mastercard forman parte de alguno de nuestros grupos, los cuales son grupos autogobernados y se componen de personas que se unen en función de intereses o experiencias similares. Nuestros BRG´s actúan como consultores comerciales internos para proporcionar el acceso a distintos conocimientos culturales. Nuestros grupos en la región son: 

  • ADAPT – Sirviendo a empleados y miembros de la familia con diversas habilidades
  • PRIDE: Fomento de un entorno de inclusión y respeto para los empleados LGBTQ
  • WLN – Red de liderazgo de mujeres
  • YoPros – Profesionales jóvenes

Equidad salarial: la igualdad es uno de los ejes fundamentales de nuestro compromiso de construir una cultura inclusiva y de alto rendimiento en la empresa, por lo que seguimos dedicados a las prácticas diseñadas para garantizar que exista igual remuneración por el mismo trabajo. 

Adicionalmente, en Mastercard también ofrecemos soporte integral; por ejemplo: nuestra política de paternidad y maternidad por nacimiento o adopción de un nuevo hijo o hija; la cual ofrece una licencia similar para cualquiera de los padres, con lo que buscamos disminuir los sesgos inconscientes a la hora de contratación mientras que damos la oportunidad a los padres y madres de pasar tiempo con sus hijos mientras construyen vínculo con sus familias. Además, la empresa ofrece a nuestros colaboradores que deseen formar una familia, el acompañamiento para el proceso de fertilización in vitro para quien considere que sea una opción viable.