La revista científica, The Lancet, publicó recientemente un estudio que destaca como principal vía de transmisión del virus SARS-CoV-2 a los aerosoles. El reporte fue construido por España, Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, los cuales discuten uno de los argumentos cuestionados anteriormente por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En él se expone un tema analizado por diez instituciones, de las cuales destaca la Universidad de Oxford. Las aportaciones indican en primer lugar que los supercontagios, fenómeno que tiene lugar cuando un individuo contagiado infecta a decenas de personas en espacios cerrados, únicamente pueden explicarse por los aerosoles.

El portal de Estrategia y Negocios (E&N), informó que los analistas hacen mención de trabajos acerca de la transmisión entre sujetos que no estuvieron en contacto, pero compartieron el mismo ambiente. Lo anterior, se relaciona a que la tasa de contagios tiende a ser mucho más alta en interiores, aunque ésta disminuye cuando el sitio está ventilado.

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El epidemiólogo, Artiro Rebollón, declaró para E&N que la estrategia para combatir las cifras elevadas de casos positivos debería centrarse en mejores condiciones de ventilación y uso de “espacios abiertos”. En ese sentido, algunos servicios tendrían que ofrecerse en terrazas o recurrir a los abanicos.

Dado que algunas instituciones están retomando las clases presenciales, el especialista señaló la importancia de la ventilación para mantener seguros a estudiantes, profesores y administrativos.

Esto, aunado a las ya conocidas medidas de prevención como son el lavado de manos y la esterilización de superficies, disminuiría la probabilidad de contagio. No obstante, The Lancet especificó que inhalar los aerosoles de un individuo enfermo basta para contraer la infección.

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Otros artículos ya han propuesto la misma idea. Tal es el caso de The BMJ, publicación que aseguró en un estudio la necesidad de concentrarse en el problema de la transmisión aérea para reducir el número de casos.