Por Uriel Naum Ávila

¿Quién estaba preparado para un escenario como el actual? A un año de distancia de la pandemia, podemos responder que prácticamente nadie. Sin embargo, son muchos los casos de organizaciones que están logrado adaptarse y accionar estrategias para reinventarse, cambiando de mindset, y con ello siendo más flexibles y entendiendo el liderazgo de otra forma.

Este cambio de ‘mentalidad corporativa’ ha traído diferentes beneficios, desde colocar en los objetivos de negocios el tema de una economía sostenible que contribuya al cuidado del medio ambiente (reduciendo energía, papelería, traslados, etc.), hasta impulsar la horizontalidad organizacional (generando espacios colaborativos que fomentan relaciones y la cooperación).

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Debe quedar claro que flexibilidad no es desaparecer oficinas. Cambiar el mindset es entender los beneficios de facilitar la conciliación de la vida laboral con lo personal. En lo que respecta a este tema en América Latina, sabemos que la mala planeación y movilidad en ciudades y zonas de trabajo obliga a muchas personas a trasladarse de un lugar a otro por varios minutos y hasta horas.

Pero para modificar esta situación, se requieren esfuerzos para transitar hacia una cultura remota que esté alineada a los objetivos estratégicos, sin dejar de lado otros objetivos importantes para que las empresas sobrevivan y crezcan, como aumentar las ventas e innovar para afrontar la hipercompetitividad.

Son diversos los ejemplos de empresas que han iniciado esa transformación. Una de ellas es Grupo Soluciones Horizonte (GSH),  empresa colombiana con operaciones México, Brasil y EU, que creó un servicio denominado Más Cerca de Ti, que mediante tres vertientes han convertido esa nueva forma de trabajar en una ventaja competitiva:

  • Definición y evaluación de nuevas habilidades y competencias requeridas, con el fin de obtener un plan de formación y desarrollo de colaboradores que ayude a cerrar las brechas (conociendo sus emociones, dolencias, carencias, etc.) y testear cómo vive el home office cada colaborador. De esta forma busca construir al bienestar emocional y la salud mental (mindfulness, asistencia psicológica o coaching emocional).
  • Aplicar herramientas de gestión para definir y direccionar el crecimiento de las actividades de la mano de los indicadores claves de rendimiento, es decir, los KPI que simplemente son las métricas.
  • Adaptar los nuevos puestos de trabajo al home office, garantizando la salud física y una cultura remota que potencie la transformación organizacional y aumente la productividad de manera significativa, sin que esto implique trabajar más horas y respetando la desconexión digital

Si queremos que este tipo de prácticas de capital humano perduren y sean sostenibles, será necesario que los profesionales de talento exploten todas las múltiples ventajas, que esta modalidad trae como consecuencia tanto para las firmas como los colaboradores. Una vez más más, el reto está en impulsar ese cambio cultural en las empresas y darse cuenta que se está frente a una nueva realidad laboral.

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*Es periodista de negocios en Latinoamérica y consultor en comunicación corporativa.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.