Por Brenda Belmares

Según el reporte “Global Gender Gap” del Foro Económico Mundial, durante el 2020 la brecha de género fue de 68.6%. El reporte específica como dicha brecha disminuye lentamente o se ha mantenido igual en periodos anteriores a nivel global.

A pesar de la disminución de dicha brecha, existen diversos factores que limitan el óptimo desempeño de las mujeres y minorías en el entorno laboral.

A continuación, algunos ejemplos cotidianos:

1) LA BRECHA SALARIAL

Según datos de ONU Mujeres, la brecha salarial de género en el mundo es del 16%. Es decir, las mujeres, a nivel global, percibimos el 84% de lo que los hombres ganan en promedio.[L1] 

Hablando particularmente de México, está catalogado como uno de los 10 países con el mayor índice de disparidad salarial en el mundo y también es el país con el nivel más alto de desigualdad salarial dentro de la OCDE[L2] , con un porcentaje de ingresos percibidos por mujeres del 46% con respecto a los hombres.

Es importante eliminar la brecha salarial para ayudar a incrementar la productividad y el desempeño de las y los colaboradores. Esto contribuye también al crecimiento y sostenibilidad empresarial, las protege de la caída de los precios de sus acciones y las vuelve candidatas atractivas para otras empresas promotoras de la igualdad de género, según la Organización Internacional del Trabajo.

Aunado a esto, las mujeres reinvertimos el 90% de los ingresos en familia y comunidad, mientras que los hombres sólo entre el 30 y el 40%, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

¿Cómo eliminar la brecha salarial?

Haciendo valer el acuerdo del Convenio sobre Igualdad de Remuneración de 1951, de la Organización Internacional del Trabajo, en el cuál se establece: “Igual retribución para trabajos iguales o de igual valor”, primordialmente.

2)LOS ROLES DE CUIDADO Y CORRESPONSABILIDAD

Los roles de cuidado son otro tema muy palpable con respecto a la disparidad de género.

En promedio, según la ONU Mujeres, las mujeres pasamos un promedio de 4 horas 20 minutos al día atendiendo roles de cuidado y trabajo sin goce de sueldo versus un promedio diario de 1 horas 7 minutos por parte de los hombres[L4] . Por supuesto, esta inequidad tiene serias repercusiones para las mujeres no sólo en el ámbito social, sino también en lo laboral, educativo y económico.

El trabajo de cuidado (o no remunerado) que es realizado por mujeres equivale a $5,524,621 millones de pesos ($287,291 millones de dólares) o un 23.5% del PIB nacional (INEGI, 2018).

Al no haber igualdad en los roles de cuidado, las mujeres vamos generando una tendencia a realizar tareas sin visibilidad ni reconocimiento social, lo que ocasiona un círculo vicioso en el cual se nos desvaloriza. Esto se traslada del trabajo doméstico o no remunerado, a lo laboral y económico, asumiendo que como mujeres debemos tomar los trabajos peor pagados, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

¿Cómo balanceamos los roles de cuidado?

Visibilizando la inversión de tiempo por parte de las mujeres en dichos roles. Incrementando la participación por parte de los hombres en labores no remuneradas. Educando en la igualdad a los y las miembros de nuestro círculo cercano. Normalizando los roles de cuidado sin importar el género.

3) LA FALTA DE ROLE MODELS

No existen suficientes mujeres en puestos de poder, lo cual también genera desigualdad de género. A nivel global ocupamos solamente el 27.1% de posiciones gerenciales, una proporción que no ha cambiado significativamente en tres décadas. En el 2017, las mujeres sumamos menos del 4% como miembros de consejos empresariales dentro de 7000 compañías alrededor de 44 países y solo el 15% de los espacios en consejos han sido ocupados por mujeres en todo el mundo.

¿Cómo podemos impulsar la generación de role models?

Permitiendo el fácil acceso a mujeres y niñas a áreas STEM, al romper con paradigmas.

Dando mayor visibilidad, impulsando y promoviendo a mujeres talentosas en puestos de liderazgo dentro de las empresas.

Brindando conferencias, talleres y demás herramientas que promuevan la edificación de las mujeres.

Generando espacios que permitan el diálogo abierto dentro de las empresas sobre las necesidades e inquietudes por género.

A partir de hoy, ¿qué soluciones podemos implementar tanto a nivel empresarial como personal para obtener igualdad de género?

La ONU Mujeres habla de: Reconocer, Redistribuir y Reducir.

Reconocer la labor que realizamos las mujeres a través de los roles de cuidado, los cuales benefician a la sociedad y la economía familiar.

Redistribuir las responsabilidades familiares, económicas, sociales y la paternidad responsable.

Reducir la carga de trabajos no remunerados hacia las mujeres.[L5] 

Desde dónde te encuentras hoy, ¿Cómo puedes empezar a generar un cambio para alcanzar la igualdad de género?

*Es especialista en networking y public speaker. CEO de Speedy Connections.