Las mujeres emprendedoras de la región representan una oportunidad de crecimiento económico tras los efectos de la pandemia por COVID-19, sin embargo, es necesario apoyar su acceso a créditos financieros y la creación de redes de apoyo.

 El Banco Mundial destaca que sin acceso a capital es prácticamente imposible mantener un negocio. De acuerdo a estimaciones, las empresas de propiedad de mujeres representan más del 30 % de los negocios formales y registrados en todo el mundo.

Sin embargo, el 70 % de las pequeñas y medianas empresas (pymes) formales en manos de mujeres en los países en desarrollo no consiguen servicios financieros en condiciones adecuadas.

“El emprender genera empleos y progreso para las naciones. Considero que algunos países de Latinoamérica no han entendido y hay otros a los que les cuesta un poco. Vamos por un buen proceso, pero no nos podemos dormir”, reconoce Johanna Salgado, directora general del Women Economic Forum Caribbean 2021.

Señala que en Latinoamérica y el Caribe las mujeres emprendedoras pueden aportar a las economías nacionales, pero la falta de recursos y los retos que enfrentan por la brecha de género han rezagado su crecimiento.

Menciona que las mujeres deben dividir su tiempo para el emprendimiento y los cuidados de los hogar. Además, agrega que una mujer gasta alrededor de 70% de su salario en su familia, por lo que la falta de capital también impide que puedan iniciar un negocio.

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La dificultad para acceder a créditos financieros se suma a los retos del emprendimiento de las mujeres. Salgado puntualiza que la dificultad para acceder a estos instrumentos se debe a la ausencia de vida crediticia y que no hay acceso a capital para mujeres que quieran emprender por parte de las financieras.

“Hay accesos a capital semilla, pero las financieras tienen que estar alineadas con lo que sucede en el ecosistema y comprender las necesidades de las y los emprendedores”, opina.

Además, destaca la importancia de ejercitar las habilidades de emprendimiento de las mujeres desde la academia para que cuando ingresen al mundo laboral sean empresarias de alto rendimiento. También, resalta la creación de comunidades y redes de apoyo dentro de la misma sociedad para trabajar bajo un mismo propósito.

Agrega que, los gobiernos tienen que ver a las y los emprendedores como sus mismos proveedores para generar oportunidades locales, y se debe de considerar a la mujer como motor de crecimiento

“Estamos en un punto crucial para las economías de la región. Debido a la pandemia se vivió una recesión económica y si no tomamos medidas vamos a perder muchos emprendimientos. Además, las mujeres en vez de emprender van a tomar empleos, porque es la manera más fácil de generar ingresos”, concluye Salgado.

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