Si bien la política para atender la migración del gobierno de Estados Unidos encabezado por Joe Biden se ha caracterizado por un mayor diálogo en comparación con la gestión del expresidente Donald Trump, el gran reto es la operación de la misma para atender a las y los migrantes que llegan a ese país.

Silvia Giorguli, presidenta de El Colegio de México (Colmex) recuerda que la política migratoria estadounidense de la presente administración se anunció con la intención de mantener una migración ordenada, con trato humanitario y centrada en el interés superior de la niñez.

Sin embargo, califica el sistema de asilo de Estados Unidos como ineficiente, ya que presenta graves retrasos para regularizar la situación de los migrantes. Aunque no es un proceso inmediato, reconoce que agilizar la operación del sistema de asilo abriría canales de reunificación familiar.

Para desincentivar los flujos migratorios, Giorguli señala que se deben atender las causas de origen. Con énfasis en las razones económicas, las autoridades de los países que tiene un número elevado de menores migrantes deben emprender acciones para garantizar la educación, así como oportunidades para la generación de empleo.

Sobre la condición de las y los menores migrantes, Giorguli puntualiza que la mayor parte de este grupo, son adolescentes que ya tienen familia y dejaron los estudios para buscar oportunidades fuera de sus países.

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Destaca que el apoyo económico anunciado por las autoridades estadounidenses no tendrá un impacto directo en la niñez, ni sus efectos se verán a corto plazo. Sin embargo, consideró que esa inversión puede emplearse en espacios escolares, que también sean espacios de protección para el desarrollo de las y los menores.

Entre enero y marzo del año en curso, la Unidad de Política Migratoria documentó que 3,983 personas entre 0 y 17 años fueron presentadas ante una autoridad migratoria de México. Del total de menores, 1,364 no iban acompañados.

“Durante el periodo de Barack Obama, tuvimos años con menores no acompañados. Inclusive antes de la pandemia, ya habíamos observado este cambio de los flujos migratorios que pasan por México y se observó una migración familiar con gran presencia de menores”, indica la presidenta del Colmex.

Agrega que también se ha observado una serie de esfuerzos orientados para atender los problemas de violencia de la región, estrategias para mitigar el cambio climático con el objetivo de lograr un mayor impacto en la población centroamericana en general.

“Todas las acciones que pongan en marcha México y los países de Centroamérica para la población migrante deben enfocarse en generar espacios y oportunidades para que sus habitantes no tengan que dejar sus lugares de origen y se separen más familias”, concluye.

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