Por Natiana Gándara / Prensa Libre

El Ministerio de Economía informó ayer sobre la solicitud formal presentada a las autoridades sanitarias de Honduras para que procedan a certificar a tres empresas guatemaltecas que completaron los requisitos requeridos por el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa).

Pese a que la solicitud busca exportar productos lácteos a ese país, el sector representado en Guatemala considera que la reacción ha sido “pasiva” y ha causado que se dejen de exportar US$13 millones al año.

Al menos cinco plantas de lácteos establecidas en el país manifestaron que el proceso empezó desde hace dos años y medio, cuando según lo establecido en el Reglamento Centroamericano el plazo que lleva ese proceso debe ser de entre 10 y 90 días.

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El retraso, según el sector lácteo guatemalteco, se debe a que en reiteradas ocasiones las autoridades hondureñas han pedido a las empresas locales llenar cuestionarios y enviar papelería adicional que, según los directivos de la Cámara Guatemalteca de Alimentos y Bebidas (CGAB) y de la Asociación de Desarrollo Lácteo de Guatemala (Asodel), no tienen justificación porque ambos países tienen el mismo estatus sanitario.

Sin embargo, el Mineco afirmó que solo tres de las cinco plantas cumplieron con todos los requisitos y aseguraron que plantearon al subsecretario de Integración y Comercio Exterior de Honduras la solicitud concreta de certificación de las empresas que ya llenaron los requisitos de Senasa, y esperan que sea atendida.

La fecha límite para obtener respuesta de las autoridades sanitarias de Honduras es el 30 de mayo próximo.

Ramiro Pérez, director ejecutivo de Asodel, comentó que la inversión en el mejoramiento de las plantas instaladas en Guatemala asciende a unos US$80 millones en los últimos tres años; por lo tanto, la proyección era aumentar en un 10 por ciento las ventas al mercado del triángulo norte de Centroamérica.

Las empresas esperaban exportar a Honduras, el año pasado, 11 millones de litros de leche fluida y de sus productos derivados, lo que equivale a una pérdida para Guatemala de aproximadamente US$13 millones al año.

“Al no estar las plantas funcionando a su capacidad real, debido a este obstáculo comercial, se han perdido alrededor de 200 puestos de trabajo y 400 empleos indirectos”, indicó Pérez.

El potencial de mercado abarca productos como yogures, helados y quesos frescos como el tipo panela.

Sector pide firmeza

Enrique Lacs, director ejecutivo de la CGAB, manifestó que la respuesta del Mineco ha sido “pasiva y permisiva”, porque no ha ejercido autoridad para hacer cumplir el Reglamento Centroamericano sobre Medidas y Procedimientos Sanitarios y Fitosanitarios. Además, calificó de “frustrante” la falta de apoyo a uno de los sectores que podrían ser claves en la recuperación económica.

Wilfredo Fernández, director ejecutivo de la Gremial de Lácteos y Derivados de la Cámara de Industria de Guatemala, coincidió con lo expuesto por Lacs  y agregó que la situación afecta la competitividad e inversiones efectuadas por la industria láctea, y solicitan al Ministerio de Economía que invoque al mecanismo de solución de controversias comerciales entre Centroamérica, dado el incumplimiento de los plazos contenidos en los reglamentos regionales.

El representante de la Gremial detalló que las primeras solicitudes de inspección de plantas fueron presentadas el 29 de octubre del 2018, y a la fecha no se ha efectuado. Agregó que actualmente las empresas interesadas han aportado a las autoridades la información solicitada y esta ha sido trasladada a las autoridades hondureñas, pero nuevamente se han incumplido los plazos, lo que afecta la competitividad e inversiones de la industria láctea en Guatemala.

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El directivo de Asodel explicó que aún falta el proceso para completar la evaluación técnica, y cuando venga la autoridad hondureña debe dejar las observaciones o autorización para que sea aprobada. Luego, el Ministerio de Salud Pública de Guatemala debe hacer cumplir ese proceso, que tomará otro   tiempo, señaló.

Entidades involucradas

El Ministerio de Economía de Guatemala informó que las empresas nacionales ya cumplieron con los requisitos establecidos por Senasa para vender sus productos en el mercado hondureño. Por lo que, como primer paso, esa entidad debe certificar a las empresas, y cuando lo considere oportuno procederá a la inspección física en cada una de las instalaciones.

El papel del Mineco consiste en coordinar el trabajo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, así como el del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, en función de los requerimientos que las autoridades sanitarias de Honduras han exigido, por ser las dependencias mencionadas las competentes, explicaron las autoridades de la cartera.

Cronología de peticiones:

  • La primera solicitud para la revisión de las plantas industriales fue enviada el 26 de octubre de 2018.
  • Otras peticiones se presentaron el 5 de abril, 24 de junio, 16 de julio y 9 de octubre de 2019.
  • De forma extemporánea, en diciembre de ese año Honduras puso como condición para autorizar las plantas un proceso de admisibilidad, para evaluar el sistema sanitario.
  • Los ministerios de Agricultura y de Salud Pública, respondieron los cuestionarios, los certificaron y los enviaron a Senasa, en septiembre del 2020, y de nuevo Honduras presentó más peticiones.

*En alianza con Prensa Libre