EFE.- Centroamérica debe acabar con la brecha salarial y romper con los esquemas de la distribución de tareas del cuidado del hogar y de las personas para lograr la equidad de género en la región, donde el 37,7 % de los puestos directivos o de mandos intermedios está en manos de mujeres.

Así dijo este viernes a Efe el economista Ricardo Castaneda, quien indicó que las mujeres en Centroamérica “están más limitadas a incorporarse al sector laboral remunerado, porque ellas principalmente hacen trabajo de cuidado (familiar)”.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

 Antes de la pandemia del coronavirus, la desigualdad entre hombres y mujeres era “crítica”, pero en el último año se ha “exacerbado”, señaló.

“Para lograr intentar que los niveles de bienestar no cayeran más, quienes han tenido que subsidiar todo este contexto han sido las mujeres, cuando los niños y las niñas que estaban en los centros educativos no pudieron asistir, es a las mujeres a las que se les recargo ese trabajo de cuidado”, recalcó.

Castaneda, economista senior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) para Honduras, afirmó que los países centroamericanos “no tienen los recursos necesarios para garantizar los cuidados” de niños y personas mayores, por lo que ese trabajo recae en las mujeres.

De ahí la importancia de que los Estados “avancen en garantizar todo el tema de cuido (familiar), para que no se les recargue el trabajo a las mujeres”, añadió.

POLÍTICAS PÚBLICAS

Castaneda expresó su preocupación por la ausencia de políticas públicas para atender los problemas de la sociedad en Centroamérica, especialmente los que afectan a mujeres.

Los Estados deben promover políticas públicas que garanticen a las mujeres el acceso a bienes y servicios básicos, y un empleo formal para “reducir las desigualdades”, resaltó.

En su opinión, los países de la región deben “avanzar hacia la igualdad salarial”, ya que la diferencia en los salarios entre hombres y mujeres es un problema de “carácter estructural”.

“La enorme preocupación es que todavía no se termina de dimensionar estos problemas en la región, todavía se toman como un aspecto colateral y no avanzan hacia sociedades más justas”, acotó el economista.

Destacó además la necesidad de garantizar en el presupuesto público los recursos para que las políticas públicas permitan “avanzar hacia una verdadera igualdad, algo que hasta ahora no se ha logrado” en Centroamérica.

MENOS OPORTUNIDADES LABORALES

Debido a las condiciones preexistentes del mercado laboral, la mayoría de las mujeres en la región tienen un empleo informal, señaló el economista.

La desigualdad entre hombres y mujeres en el mercado laboral es “muy marcada” en la región y la brecha salarial se ha acrecentado con la pandemia, agregó.

“Los ingresos que tienen las mujeres son sumamente inferiores a los que ganamos los hombres, incluso realizando las mismas actividades”, explicó.

Castaneda dijo además que las mujeres son a las que “más se les limita la posibilidad de acceder al mercado laboral” en los países centroamericanos.

Le invitamos a seguir nuestra página de Facebook

“Las mujeres son las que peor han pasado la crisis de la pandemia, porque la mayor parte de ellas se encuentran en el sector informal, donde se vieron reducidos los niveles de ingresos porque por las medidas de confinamiento las personas no podían salir”, comentó.

Según un informe del Icefi, la presencia de mujeres en puestos directivos o de mandos intermedios en la región es del 37,7 %, mientras que en cargos de Gobiernos locales este porcentaje disminuye al 25,1 %.

La investigación revela además que el 30,5 % de los diputados en Centroamérica son mujeres y ellas dedican más de cuatro horas al día a tareas del cuidado del hogar y de las personas.

Descarga gratis la edición impresa de Forbes Centroamérica