Puede que usted ha comprado recientemente un auto de nueva generación y ha observado que no tiene llanta de auxilio. ¿Por qué? Porque los fabricantes, con el objetivo de aumentar la eficiencia al reducir el uso de combustible, están haciendo las llantas más resistentes y fáciles de reparar sin tener que recurrir a una externalidad enojosa, como cambiar una llanta.

Lo mismo ha ocurrido con los factores Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo (ASG), que han pasado de ser externalidades a ser incluidos en los modelos de negocio, como componentes integrales de estrategias corporativas.

En las últimas décadas, varios eventos han contribuido a incrementar la concienciación al respecto. La actual pandemia, causada por el consumo y comercialización de vida silvestre, el incremento en la intensidad de desastres naturales (incendios forestales, huracanes, erupciones volcánicas, etc.), la contaminación, la discriminación e injusticia racial, y numerosas fallas de gobernanza han resaltado la importancia crítica de estas consideraciones.

Todos estos eventos adversos subrayan el alcance amplio de los riesgos no financieros, la vulnerabilidad de los negocios, y la necesidad de fomentar un mayor compromiso con la creación de valor a largo plazo

Numerosos estudios evidencian la relación directa entre retorno financiero y sólido desempeño en temas ASG, incluso durante la pandemia. Un estudio de 2020 comparó el desempeño financiero (medido por S&P 500) de varias empresas con su madurez en el manejo de factores ASG (medido por la calificación ASG de Sustainalytics), y encontró una relación directamente proporcional que es estadísticamente significante.

A nivel global, estos cambios de paradigma se muestran en el Manifiesto del 50 Aniversario del Foro Económico Mundial en Davos (2020) titulado “El propósito universal de una empresa en la Cuarta Revolución Industrial” que ha impulsado el “stakeholder capitalism”, o capitalismo de grupos de interés. Este modelo exhorta a los empresarios a relacionarse con sus grupos de interés para identificar y entender sus necesidades y así impulsar la sostenibilidad; es decir, a crear un balance entre temas ambientales, sociales y económicos.

El cambio de modelo de negocio se refleja en la actualización de herramientas de gestión ampliamente aplicadas como el cuadro de modelo integral que propone incluir el valor social y ambiental además del financiero en un nuevo paradigma de la matriz de triple impacto.

En la mayoría de los casos, la búsqueda de balances ambientales, sociales y económicos en el modelo de negocio es compartida públicamente en reportes de sostenibilidad, que en las últimas décadas se han convertido en una práctica convencional. En 2020, el 96% de las 250 empresas más grandes del mundo presentaron reportes sobre factores ASG; en 1999, sólo el 35% de éstas lo hizo.

Estos avances en integración y divulgación de factores ASG responden también a acuerdos y compromisos globales con la sostenibilidad como los 17 objetivos del desarrollo sostenible (SDGs por sus siglas en inglés) y el Acuerdo de Paris. Existen esfuerzos regionales y globales, para alcanzar estos objetivos, incluyendo las Guías de Divulgación ASG de la Unión Europea, que se enmarcan en la Regulación de la Divulgación de Finanzas Sostenibles.

América Latina y el Caribe (ALC) necesita estar preparada para responder y atender estas tendencias del mercado. Los intermediarios financieros juegan un rol fundamental ahí, ya que determinan el intercambio de bienes y servicios, y el flujo de capital. Y la intermediación a través de las bolsas de valores tiene un rol catalizador en estos flujos.

Las bolsas pueden proveer herramientas y guías para incentivar inversiones que tomen en cuenta factores ASG y desarrollar roles más activos para pasar de una actitud de no causar perjuicio a una que busca mejorar el desempeño financiero de los emisores, coadyuvando en el logro de metas globales. Este es uno de los mandatos de la Iniciativa de las Bolsas de Valores Sostenibles (SSS, por sus siglas en inglés) de la que la Bolsa de Valores de Panamá forma parte desde 2018.

BID Invest está apoyando a la Bolsa de Valores de Panamá con la ayuda de HPL, consultores en finanzas sostenibles, para la elaboración de una “Guía para el Reporte y Divulgación Voluntaria de factores Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo”. La Guía pretende informar a los emisores en Panamá sobre qué, cómo, y qué aspectos ASG reportar, satisfaciendo las necesidades de información de los inversores de forma flexible, para que se pueda agregar valor, adaptándose a las operaciones de sus emisores y evitando un enfoque prescriptivo.

Es decir, la Guía pretende dotar a los emisores de la BVP de instrumentos para que puedan introducir fácilmente criterios ASG en sus operaciones, armando estrategias de sostenibilidad y divulgar sus esfuerzos siguiendo pasos simples complementarios a lo largo del proceso, como se muestra en esta gráfica:

Esta Guía es producto de un proceso participativo con más de 20 instituciones que representaron un microcosmos de los mercados de capital en Panamá, de la comparación con 14 Bolsas sobre sus prácticas de divulgación ASG, y de los últimos avances y tendencias en el desarrollo de marcos, estándares y regulación.

Al integrar la sostenibilidad, representada por factores ASG, en sus estrategias de negocio las empresas, emisores e intermediarios financieros pueden aumentar el interés de inversores. Y pueden además posicionarse como motores económicos responsables que responden a las demandas e intereses de una conciencia pública interesada en estos factores.

La pandemia ha puesto en evidencia la necesidad de reconstruir la economía desde el sector privado con una visión de sostenibilidad. Al igual que la industria automotriz innovó su negocio introduciendo llantas resilientes y controles de presión de aire en sus modelos, las empresas e intermediarios financieros están fomentando la integración de aspectos ASG como parte integral de sus modelos de negocio. La Bolsa de Valores de Panamá es una de las pioneras en Centro América en marcar una pauta clara de cómo integrar aspectos ASG y reportarlos.

*Este texto se publicó originalmente en el Blog del BID Invest.