Por Urías Gamarro / Prensa Libre
Guatemala ya cubre un año de importaciones con las reservas monetarias internacionales (RIM), un comportamiento que se explica, en gran parte, por el flujo de divisas por remesas familiares que entra al país, por lo que se garantiza la disponibilidad de dólares.

El reporte al 20 de mayo elaborado por el Banco de Guatemala (Banguat) señala que las reservas en dólares que dispone el país totalizan US$18 mil 965.8 millones, y supera el monto de las importaciones realizadas en 2020 de US$18 mil 205 millones, en un año en que muchos indicadores se vieron distorsionados por la pandemia.

Pero el indicador se encamina a alcanzar a las importaciones del 2019, que fueron de US$19 mil 881 millones.

Las reservas se obtienen por realizar transacciones comerciales o financieras con el exterior, o por recibir transferencias desde el extranjero, como es el caso de las remesas familiares.

En un concepto básico, las RIM son el inventario existente de monedas oficiales de otros países o divisas con alta aceptación en los mercados internacionales. Su uso es necesario porque en las transacciones en el exterior, la moneda nacional -el quetzal- no es aceptada como medio de pago, y se requiere disponer de monedas que sí tengan esa aceptación universal. La más usada en el mundo es el dólar de EE. UU.

Crecimiento exponencial

Al hacer un repaso histórico sobre el comportamiento de las reservas, se experimenta un acelerado crecimiento, y es muy probable que a corto plazo esté tocando los US$20 mil millones.

En diciembre del 2000, las reservas se situaban en US$1 mil 874.1 millones, mientras en 2010 -año post efecto de la crisis económica mundial-, alcanzaron US$5 mil 953.8, y a diciembre del 2020, el monto fue de US$18 mil 468.2 millones.

En 2020 la tasa de crecimiento fue de 24.6% con respecto al 2019 fue de 15.9%, según el recuento. Pero la tasa mayor ocurrió en 2017, de 28.5% con relación al 2016, que es la cifra más alta en los últimos cinco años.

El más alto que la región

En la región centroamericana –incluyendo a República Dominicana y Panamá– (CAPARD) el saldo a marzo de las Reservas Internacionales Netas del Banco Central es de US$59 mil 862 millones, según el reporte del Consejo Monetario Centroamericano.

En el primer trimestre, Guatemala reportó reservas por US$18 mil 700 millones; República Dominicana, US$12 mil 174 millones; Panamá, US$7 mil 891 millones; Honduras, US$8 mil 253 millones; Costa Rica, US$7 mil 169 millones; Nicaragua, US$3 mil 228 millones y El Salvador, US$2 mil 447 millones.

Es decir, Guatemala concentra el 31.6% de las reservas en dólares en la región CAPARD, según datos del Consejo Monetario. Para 2021, Guatemala estarían situándose en US$20 mil 468 millones, según ese organismo.

Los contribuyentes que han realizado transacciones en el extranjero deben comprobar que se encuentran en cumplimiento con el principio de libre competencia.
Las reservas monetarias internacionales es la cantidad de dólares que tiene disponible el país. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Efecto de las reservas

El aumento de las reservas tiene interpretaciones por exfuncionarios de Gobierno y analistas, al preguntarles sobre el comportamiento en los cinco últimos años.

Para Érick Coyoy, exministro de Economía, entre mayor sea la disponibilidad de divisa extranjera, más capacidad se tiene para cumplir las obligaciones de pago de los sectores público y privado con el extranjero y no se necesita acudir en el momento que se necesita adquirirlas en los mercados de divisas.

Recordó que cuando se carece de las reservas, los países pierden su capacidad de compra en el extranjero, como ocurrió en Guatemala en los años 80 cuando, cuando hubo racionamiento de combustibles, porque no se contaba con divisas para pagar las compras provenientes del exterior.

Guido Rodas, exintegrante de la Junta Monetaria, y catedrático universitario, afirmó que es muy bueno el incrementó de las reservas en dólares porque le da solidez al país y se califica bien dentro de parámetros internacionales, pero apuntó que hay que evitar que sea a costa de financiamiento, porque aumentaría el pago del servicio de la deuda.

“Generalmente un aumento se asocia a una señal positiva, ya que refleja una posición externa sólida para un país”, apuntó David Casasola analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien).

Sin efecto en variables

Considerando el volumen de RIM y qué efectos podrían alcanzar a variables como el tipo de cambio o tasas de interés en moneda extranjera, entre otras, Coyoy aclaró que la alta tenencia de reservas implica que la oferta de la divisa o moneda extranjera es abundante en el país y, por lo tanto, su precio, que es el tipo de cambio, tiende a bajar.

En el caso de las tasas de interés en dólares, no hay una relación directa, porque estas dependen más de los mercados financieros internacionales, y citó como ejemplo que, si la tasa de interés es más baja en El Salvador, puede resultar más favorable buscar un crédito en dólares en ese país y no en Guatemala.

Por otro lado, Rodas dice que como este nivel de reservas que es fuerte, mantiene estable el tipo de cambio, similar a la tasa de interés, aunque reconoce que en Guatemala está la influencia de factores exógenos.

Contingencia

Los consultados exponen que, al presentarse shocks externos, ese nivel de reservas puede responder.

El exmiembro de Junta Monetaria dijo que con este nivel de reservas se puede tener la capacidad de respuesta a estos shocks y citó como ejemplo una abrupta subida de los precios del petróleo o una baja en el precio de los commodities “que ahí están nuestras exportaciones y cubrir necesidades de importaciones básicas en períodos recesivos”.

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Si por alguna razón se incrementa la demanda de las divisas fuertes en el mundo, por ejemplo, el dólar, tener las reservas en esa moneda permite al país cubrir los compromisos de pago en el extranjero con las reservas disponibles a la espera de que se restablezcan las condiciones normales en los mercados mundiales, consideró Coyoy.

¿Y a futuro?

Casasola declaró que, dada la estabilidad macroeconómica, la recuperación de las exportaciones y el ingreso de remesas luego de la pandemia, no se ven comportamientos que puedan reducir súbitamente las reservas, y se esperaría que mantengan un ritmo positivo de crecimiento.

“Mientras se mantenga ese fuerte flujo de entrada de divisas, el tipo de cambio mantendrá la tendencia estable que ha registrado en los años recientes”, aseveró Coyoy.

Finalmente, Rodas perfila que, de mantenerse ese nivel de reservas sin que suba en mayor magnitud el pago del servicio de la deuda externa, se garantizará la estabilidad en el tipo de cambio y atender satisfactoriamente el requerimiento de divisas para importaciones.

*En alianza con Prensa Libre