Por La República / Ronny Gudiño 
Costa Rica quedó oficializada ayer por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) como su integrante número 38, a la vez, que despertó el interés de América Latina en ser parte del selecto grupo.

Al ser parte de la OCDE se prevé una mayor atracción de inversiones y generación de empleos, además de la aplicación de mejores prácticas fiscales, ambientales y educativas.

La transparencia en la función pública también se vería beneficiada, entre otros aspectos.

Y es que el país estaría participando de discusiones y mesas de trabajo que permiten intercambiar información entre los países ricos, además de fomentar la cooperación y el desarrollo entre sí.

Para contextualizar, Costa Rica es el primer país del istmo que forma parte de la OCDE y el cuarto latinoamericano, detrás de México, Chile y Colombia.

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A lo que hay que sumarle, en palabras de Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, que espera que otros países sigan el ejemplo tico, y hasta considera que el pedido de Argentina, Brasil y Perú de sumarse a la OCDE puede tener la influencia de ver el caso costarricense.

“La determinación de Costa Rica influyó en el acercamiento de otros países latinoamericanos, y hoy Argentina, Brasil y Perú han solicitado su ingreso; espero que el nuevo Consejo, ya con Costa Rica con su poder de voto, impulsen la membresía de estos países de la región”, dijo Gurría.

Por otra parte, la incorporación de Costa Rica a la OCDE nos beneficia pues abre la puerta a la participación en más de 300 comités y grupos de trabajo técnicos, en los cuales el país participará en igualdad de condiciones con los otros países miembros.

Así, se podrá no solo aprender de las experiencias de los demás países, sino influir en las discusiones para el establecimiento de los estándares a nivel global en temas de relevancia tales como fiscalidad de la economía digital, cambio climático, cadenas globales de valor y educación del futuro, entre otros.

Costa Rica ya completó sus procedimientos internos para la ratificación de la Convención de la OCDE como se dio a conocer el viernes, y el martes justamente se dio a conocer que depositó su instrumento de adhesión.

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Esto como parte de un proceso que implicó cambios en el país.

Abarcó una amplia gama de áreas de mejora como una reforma integral de la política de competencia y su aplicación, un rediseño del sistema nacional de estadísticas, la introducción de la responsabilidad penal de las personas jurídicas por soborno extranjero y el establecimiento de un registro de accionistas para garantizar la transparencia fiscal.

“Estamos encantados de dar la bienvenida a Costa Rica a la familia de la OCDE en un momento en que el multilateralismo es más importante que nunca. Nos ha impresionado el compromiso con la adhesión que presenciamos durante el proceso, y que continuó en la fase de ratificación, a pesar de la pandemia. Esto refleja la importancia de trabajar juntos para diseñar e implementar mejores políticas, y Costa Rica sin duda representará un nuevo faro para la OCDE en la región”, agregó Gurría.

*En alianza con La República