Reuters.- La orden del presidente Joe Biden de la semana pasada que prohíbe la inversión estadounidense en algunas empresas chinas es más amplia que una similar firmada por su predecesor Donald Trump y tiene una vara más baja, lo que facilita la incorporación de más firmas más adelante.

Expertos legales dicen que también podría ayudar al gobierno de Biden a evitar vergonzosas derrotas en los tribunales, después de que la prohibición impuesta cerca del final del gobierno de Trump no pudo resistir las impugnaciones judiciales.

El decreto de Biden prohibirá las inversiones estadounidenses en unas 60 empresas chinas de los sectores de defensa o tecnología de vigilancia.

“Tiene un alcance más amplio y es de un estándar mucho más bajo”, dijo el abogado Kevin Wolf, exfuncionario del Departamento de Comercio, que agregó que la orden debería resistir mejor el escrutinio legal.

La nueva orden prohíbe las inversiones en empresas que “operan o han operado” en el sector de defensa o relacionados en China, o en tecnología de vigilancia, o son propiedad o están controladas por alguien que lo hace. Su objetivo es limitar el flujo de dinero a empresas que socavan la seguridad de Estados Unidos o los “valores democráticos”, lo que incluye abusos a los derechos humanos.

La prohibición de Trump se impuso a empresas militares chinas, como lo definió hace años la Ley de Autorización de Defensa Nacional: empresas propiedad o “vinculadas” al Ejército Popular de Liberación, el ministerio de gobierno o la base de defensa industrial de la República Popular China.

La orden revisada elimina el requisito de un vínculo directo con el Estado chino, utilizando un lenguaje más vago que apunta que la empresa debe “operar” en los sectores de defensa o vigilancia.

Le puede interesar: Biden prohíbe inversiones estadounidenses en 59 empresas chinas

Tres empresas acudieron a los tribunales para impugnar la orden de Trump. Dos detuvieron sus incorporación a la lista.

“Los tribunales suelen ser reacios a invalidar al presidente cuando toma una determinación de seguridad nacional”, dijo Bill Reinsch, asesor principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). “El hecho de que lo hicieran sugiere una mala redacción por parte de la gente de Trump y una mala defensa de las decisiones tomadas”.

“ARBITRARIO”

Xiaomi, el fabricante de teléfonos inteligentes con sede en Pekín, que perdió unos 10,000 millones de dólares en capitalización de mercado en el mes posterior a su inclusión en la lista de empresas prohibidas, fue el primero en presentar un recurso para tratar de frenar la orden de Trump.

Un juez detuvo la designación de Xiaomi en la lista en marzo citando falta de pruebas de que estaba vinculado al EPL o la República Popular China, y calificó su inclusión como “arbitraria y caprichosa”.

La evidencia del gobierno incluyó un premio otorgado al presidente de Xiaomi, que más de 500 empresarios habían recibido desde 2004. También citó las inversiones de Xiaomi en 5G y tecnología de inteligencia artificial, pero el juez señaló que la empresa se está convirtiendo rápidamente en un estándar en dispositivos de consumo, no solo en modernización militar.

El mes pasado, el gobierno de Biden acordó eliminar a la empresa de la lista. Luokung Technology Corp, una empresa de tecnología cartográfica, ganó un fallo inicial similar.

Le invitamos a seguirnos en la cuenta de Twitter

Ni Xiaomi, ni Luokung ni Gowin Semiconductor, la tercera compañía que recurrió por su designación, están en la lista revisada.

Las principales empresas chinas incluidas en ambas listas incluyen China National Offshore Oil Corp (CNOOC), Hangzhou Hikvision Digital Technology Co Ltd, Huawei Technologies Ltd y Semiconductor Manufacturing International Corp <0981. HK>.

La abogada Wendy Wysong, con sede en Hong Kong y que estuvo considerando presentar denuncias a la orden de Trump, dijo que la lista de Biden parece estar hecha sobre una base más sólida.

“Puede ser más difícil impugnar la designación porque la justificación subyacente presumiblemente no será tan débil, y los criterios de designación no están redactados de manera tan estricta”, dijo Wysong.

Muchas más empresas podrían verse afectadas por la orden de Biden, dependiendo de “cuán agresivo quiera ser el gobierno de Estados Unidos”, dijo Reinsch del CSIS.

“En teoría, podría expandir el universo de manera bastante significativa”, sostuvo.