Por Sebastián Lora *

Todos sabemos que hay personas carismáticas que resultan irresistibles a ojos de los demás porque tienen la capacidad de conectar con las personas, conseguir que las escuchen y que apoyen sus ideas.

En general, todo el mundo cree que el carisma es una habilidad innata pero lo cierto es que se puede entrenar pese a que no poseas esa cualidad de forma natural.

Pero ¿qué significa realmente tener carisma? ¿De verdad crees que tú no puedes tenerlo?

El carisma es una especie de magnetismo que ocurre como consecuencia de promover tres emociones o sensaciones muy concretas en los demás: confianza, respeto y validación.

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Y, como podrás imaginar, desarrollar esta habilidad no solo mejorará tus relaciones en el plano personal, sino que también te ayudará a vender más, liderar mejor, llegar a mejores acuerdos, conectar con tus clientes y colaboradores y, en general, conseguir mejores resultados al relacionarte en el ámbito profesional. 

En un contexto de distancia y digitalización como el actual, se hace más necesario que nunca desarrollar los tres comportamientos básicos de las personas carismáticas, lo que te permitirá conectar con tu audiencia para dejar huella y multiplicar así tus probabilidades de éxito.

Los tres trucos mentales del carisma

Lo primero que necesitas para desarrollar una personalidad carismática es mostrarte como una persona cercana, con intenciones claras y positivas. Esa transparencia ayudará a que el otro se abra para que la conversación fluya y avance de forma natural porque te verá casi como un amigo, alguien en quien confiar.

Si, además, consigues mostrarte como una persona segura y hablas desde la convicción, desde la creencia absoluta de que lo que dices es cierto, conseguirás reforzar esa confianza y ganarte su respeto.

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Pero si hay algo que define a las personas carismáticas es su capacidad para estar presentes en cada interacción porque esto es, precisamente, lo que hace que aquellos con los que interactúan se sientan atraídos, atendidos y escuchados.  

El truco mental para estar genuinamente presente al interactuar con los demás es la curiosidad. Por eso, es fundamental que entres a todas las interacciones con curiosidad e interés real, y hagas preguntas que te ayuden a encontrar puntos en común y cualidades que despierten tu admiración por la otra persona. Así conectarás con mucha más facilidad.

En definitiva, las personas carismáticas hacen sentir importantes a los demás, dedicándoles toda su atención y haciendo que otros disfruten de su presencia y escuchen su discurso desde un prisma de credibilidad y veracidad.

Y lo cierto es que puedes entrenar cada uno de estos tres comportamientos para desarrollar esa fuerza magnética que atraiga a los demás hacia ti de forma natural, aumentando así tu capacidad de influencia sobre ellos para alcanzar tus objetivos. 

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Si en tu forma de comunicarte con tu potencial cliente, te muestras interesado, atento, curioso, apasionado, asertivo, cercano y seguro de tu expertise, tendrás muchas más probabilidades de crear discursos eficaces.

Así que, ¿a qué esperas para convertirte en una persona carismática?

*El autor es formador en habilidades de comunicación y creador de Communication Mastery

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.