El Centro Nacional de Despacho de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) informó que el relleno sanitario de Cerro Petacón provee de energía eléctrica a 10,000 viviendas en Panamá anualmente.

Tan solo en 2020, se generaron 29.8 gigavoltio-hora (GWh) por medio del biogás (gas metano) proveniente de Cerro Petacón. Este nuevo sistema de generación eléctrica basado en los residuos sólidos urbanos de dicho lugar, comenzó a desarrollarse en 2017 y hoy ya es una realidad.

De acuerdo con el inventario de gases de efecto invernadero, a un año de su implementación ha logrado disminuir 1.5 kilotoneladas de metano CH4.

La estrella de Panamá, explicó que lo anterior equivale a 43.5 kilotoneladas de CO2 (dióxido de carbono), lo cual se hubiera atribuido a los residuos en bruto provenientes del vertedero de basura. De este modo, la iniciativa permite que el país mantenga sus emisiones de carbono en negativo y reduzca el consumo de combustibles fósiles.

El territorio produce energía limpia y le da acceso a todos los clientes del sistema interconectado nacional. De esta forma lo explicó el analista de la Dirección de Cambio Climático de MiAmbiente, Juan Lucero, quien señaló que la planta aprovecha los desechos para generar electricidad.

Lo anterior es posible gracias a una planta térmica que contiene motores de gas, mismos que operan con el metano derivado de la basura para luego procesarlo y transformarlo en biogás.

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El proyecto solo puede replicarse si existen suficientes elementos para producir biogás y se estiman adecuadamente los costos tanto de generación como de gestión. Lucero añadió lo siguiente: “Es una planta térmica que en lugar de importar el combustible de otros países, aprovecha el que se produce a partir de los desechos”.

El experto indicó que deben evaluarse elementos como el tipo de desecho, el tiempo transcurrido desde su disposición, volumen, condiciones de humedad y temperatura. Dichos rasgos explican el porqué sólo existe una planta de esta clase en Panamá, aunque las bases previamente definidas podrían propiciar la creación de una más.

Con este nuevo sistema, la nación se ha colocado a la cabeza de países como El Salvador y Guatemala, los cuales también cuentan con plantas eléctricas de residuos sólidos.

Tras la ley 45 del 2004, el marco regulatorio le impuso a Panamá cambiar de directrices para fomentar la generación hidroeléctrica y de otras fuentes de energía renovables y limpias. La Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, es la encargada de medir las emisiones provenientes del país centroamericano.

Por su parte, Lucero detalla que la Secretaría Nacional de Energía es quien determina el factor de emisiones de la red con el fin de calcular los certificados que avalan su reducción. Mientras tanto, la fiscalización es otorgada por la Autoridad de Servicios Públicos (ASEP) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

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Con esta clase de iniciativas Panamá se posiciona como un sitio de vanguardia, dedicado a mejorar la situación medioambiental y la calidad de vida de todos los seres vivos que coexisten en el planeta.