Suscríbete a nuestro newsletter semanal aquí

El primer dominicano en clasificar para los Juegos Olímpicos de Tokio, Héctor Florentino, quiere poner el nombre de su país en lo más alto del podio. Tiene la certeza de lograrlo porque trabaja con empeño para que él y su montura Carnaval lleguen a la justa deportiva más fuertes que nunca:

“Me siento enfocado. Sé lo que tengo que hacer. El hecho de que hayan pospuesto las olimpiadas por un año quizá pudo ser triste en un principio. Pero, después, preferí concentrarme en un plan para que mi caballo y yo nos mantuviéramos competitivos hasta que llegue el momento esperado”, aseguró en entrevista el atleta ecuestre.

Foto. Cortesía de Héctor Florentino.

Desde niño, Florentino aprendió que siempre hay oportunidad para mejorar y que la persistencia es fundamental para alcanzar lo que se desea. El entusiasmo, entrega y respeto que el jinete de 48 años tiene hacia el deporte de élite, lo han llevado al triunfo en numerosas ocasiones.

También te puede interesar:

República Dominicana entre los destinos más populares del mundo: TripAdvisor

El deporte se reinventa para sobrevivir a la pandemia

Uno de los más significativos para él, por supuesto, fue haber ganado el oro y su pase a las olimpiadas en los Juegos Panamericanos Lima 2019. Lo mismo que haber ganado medalla de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, en Colombia.

Foto. Cortesía de Héctor Florentino.

Sin embargo, al imaginar recibir la medalla en Tokio, el corazón le palpita con mayor intensidad: “Sería una emoción increíble después de toda una vida de esfuerzo dedicado a mi pasión”, expresó Florentino desde Wellington, Florida, donde entrena y reside.

Y se reconoció con energía para continuar acumulando éxitos mundiales. A largo plazo, se ve entrenando a jóvenes jinetes quienes, como él, tengan el sueño de ganar una presea mundial en homenaje a República Dominicana. Por ahora, toda su atención se encuentra en cumplir su meta sin perder de vista ni un solo detalle. De ello, dijo, depende la victoria.

Artículo originalmente publicado en la edición digital de Forbes Centroamérica. Junio 2021

Síguenos en:

Twitter

Facebook

Instagram