Por Lucrecia Iruela

“Piénsatelo dos veces”, “consúltalo con la almohada”. Frases tan manidas como éstas, con las que hemos crecido todos sin prestar mucha atención, son la clave del éxito en un mundo invadido por la incertidumbre, la inestabilidad económica y la disparidad.

El 2021 es el año del cambio. Al comienzo de la pandemia tuvimos que ser re-activos, pero ahora hay que ser pro-activos. En definitiva, los líderes tienen que ir por delante de lo que les acontece. Los líderes y las empresas que tengan dos cualidades fundamentales ganarán la batalla.

Esas cualidades son opuestas y practicante incompatibles, pero como todo lo genuino tiende a ser incomprensible, al menos a primera vista.

La flexibilidad para adaptarse al cambio y el coraje para romper lo que ya está alterado son las dos piezas claves para tener éxito en el mundo que nos acontece. Hay industrias más estructuradas que otras, lo mismo ocurre con las empresas y los equipos, pero hasta las empresas más procedimentales, tradicionales y reguladas tienen que pensar y re-pensar su estrategia.

Este cambio, este nuevo mindset, tiene que empezar por cada individuo para luego ser extrapolado a los equipos y por ende a las entidades.

Tenemos que evaluar nuestra forma de pensar, de vivir y de liderar. El problema se presenta porque cuanto más sabemos de nuestra industria, de nuestro trabajo, de nuestros competidores, menor es nuestra capacidad de pensar y re-pensar.

¿Cómo sería si fuéramos los fundadores de nuestra empresa y mañana es el día 1? ¿Cómo sería pensar como un científico? ¿Cómo sería replantearnos nuestras propias hipótesis?

Trabajar en base a lo desconocido es uno de los pilares del Silicon Valley, donde resido y trabajo. Como dice Carol Dweck, profesora de Standford, los líderes se dividen en los que tienen “una mente fija y los que tienen una mente en crecimiento” y solo aquellos que re-aprenden lo aprendido son los triunfadores.

Por ello, la flexibilidad nos va a permitir no estar perdidos ante lo desconocido ya que somos nosotros mismos los que vamos a descubrir formas que no habíamos explorado hasta la fecha.

En palabras de Steve Jobs en 1984 “Hay mucha gente que usa nuestros productos que no puede ni asumir lo que quiere. Necesitamos aprender. Necesitamos entender cómo es la vida y cómo es la vida en comunidad para entender lo que vamos a querer en el futuro” Tenemos que estar tranquilos con el cambio y tenemos que entender nuestra empresa de una manera más holística para pensar en lo que realmente se necesita.

La mayoría de los líderes tienden a tomar las mismas decisiones con gran compromiso y se resisten a modificar. Algunos ejemplos que ilustran este comportamiento llamado “escalating commitment” serían los razonamientos anclados en el tiempo invertido, en la estructura creada o en lo que piensan que se espera de ellos.

Tenemos que estar abiertos al cambio, cómodos con explorar lo nuevo y conformes con ser vistos diferentes. Cuando aceptamos el reto y cambiamos las metas, las estrategias, las formas de actuar, solo nos queda la segunda parte de nuestra ecuación. Tener coraje para “disrumpir” lo que ya está alterado.

No vamos a proponer cambios por que sí; los cambios ya se están produciendo de forma exponencial por agentes externos y lo que brindamos es una disrupción a lo que está establecido. Los líderes tienen que estar equilibrando, las metas, la forma de llegar a ellas y el ambiente que les rodea.

No es fácil implementar lo planeado, es preciso confiar en nosotros mismos y lanzarse a ejecutar. Tener coraje es no tener miedo al fracaso y a que los demás nos acepten. No debemos contribuir haciendo lo mismo, debemos crecer para hacer crecer a las empresas.

Y mucho más en medio del cambio. “Si el saber es poder, saber que no sabemos es sabiduría” Adam Grant.

Lucrecia Iruela es abogada, coach ejecutivo, Liderazgo 360 Silicon Valley advocate Marshall Goldsmith 100 coaches

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