¿Es posible humanizar la Inteligencia Artificial (AI) y la tecnología? Rana el Kaliouby, CEO de Affectiva, empresa líder y pionera en emotion AI, piensa que sí es posible. Pero no sólo eso, también piensa que es indispensable. Bajo el entendido de que “no se trata de construir computadoras emotivas, sino de retener la humanidad en el mundo cibernético”.

En su libro Girl Decoded, Rana desnuda su camino de ‘buena chica egipcia’ a una ‘mujer a cargo’, como CEOde la startup Affectiva. Este título es un recorrido que narra la ambivalencia de una familia que cree en la educación, pero impone las prácticas tradicionales musulmanas dentro del hogar.

Su vida incluye eventos geopolíticos que la afectan: la invasión iraquí a Kuwait en 1991, que significó regresar a Egipto. Lo mismo que el ataque a la Torres Gemelas, en Nueva York, el 11 de septiembre del 2001, y la xenofobia que emergió como consecuencia, el año en el que rompía estereotipos como mujer casada que marcha a estudiar a la Universidad de Cambridge. Luego aceptaría la invitación a participar en el MIT Media Lab. Esa decisión la llevaría a esta futura especialista en inteligencia artificial a Boston con sus dos hijas, ya divorciada.

Como visionaria, Rana entendió que su computadora y la tecnología, eran sus compañeras. Prospectó entonces que sería la realidad de la humanidad pero que impactaría negativamente nuestra capacidad de relacionarnos.

También puede leer: UE: Sí a la inteligencia artificial, pero humana

Hacer de la tecnología y la inteligencia artificial aliadas

Gracias a las enseñanzas de Daniel Goleman, aprendimos las diferencias entre el coeficiente intelectual (IQ) e inteligencia emocional (EQ). Avanzamos en la comprensión de un mundo donde la automatización sería la nueva realidad de nuestras vidas, y donde el desarrollo de las habilidades como la empatía, el trabajo en equipo, la creatividad e innovación y resiliencia sería el ganador de nuestra humanidad. ¡Lo paradójico es que la tecnología y la inteligencia artificial podrían disminuir nuestra EQ!

La visión de quienes trabajan con la emotion AI es lograr que la tecnología sea una aliada y no una amenaza a las inteligencias múltiples. Varios estudios muestran que nuestra comunicación verbal representa sólo el 7% de nuestro potencial; el lenguaje corporal y el tono de voz, pausas y silencios son el 93%. En un mundo postpandemia, donde la virtualidad y el teletrabajo son regla, hemos disminuido esa capacidad.

Gracias a la aplicación del deep learning, Rana y su equipo desarrollaron un lector emocional de las expresiones faciales, y avanzan en el área de entonamiento de voz, una herramienta que tendría diversos usos: comercial (prueba de anuncios), político (análisis de debates presidenciales, donde ya se usó), educativo (en personas con autismo, por ejemplo) y para la salud, en especial la mental. 

Imaginemos el potencial de una tecnología que interprete las emociones y facilite el trabajo médico, en un mundo en que el cuidado de una población envejecida es un gran desafío. 

*Nuria Marín Raventós

Empresaria y analista. Cofundadora y presidenta de ALAS, asociación enfocada en empoderar-visibilizar y conectar mujeres.

Le invitamos a seguirnos en la cuenta de Twitter: @Forbes_CA

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.