Una de las actividades más afectadas por la pandemia ha sido el sector inmobiliario, donde los reacomodos y ajustes en cuanto a nichos fuertes y oportunidades de inversión están a la orden. Aunque los procesos de vacunación ya iniciaron, alcanzar la llamada ‘inmunidad de rebaño’, aún es algo que tomará tiempo.

Aun siendo de largo plazo, las oportunidades de inversión inmobiliaria están sujetas a un panorama incierto. Éste exige apuestas a sectores que han salido inmunes, o incluso, favorecidos en el último año.

Para el CEO y presidente de la firma inmobiliaria JLL en México y América Latina, Pedro Azcué, la inversión se ha complicado para el sector corporativo. “No sabemos bien cómo va a terminar el tema”, hay expertos que opinan que las personas van a regresar a la oficina, pero hay quienes miran que el home office se quedará”, explica.

Pero mientras haya tasas de desocupación de más o menos 20% en México, Buenos Aires con 10% y Lima con 18%, “no hay necesidad de construir edificios nuevos. Hay mucha incertidumbre para jugarse millones de dólares sólo para ver qué pasa”.

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El sector inmobiliario en Centroamérica

Contrario a lo que sucede en oficinas, el sector inmobiliario industrial muestra una fuerte consolidación en Centroamérica. Azcué explica que hay demasiado interés en la parte industrial “porque hay mucho dinero internacional y local”.

Para Carlos Brenner, gerente de Nuevos Proyectos y Desarrollos de Grupo Apolo de Guatemala, “hay un incremento en la operación del nearshoring desde hace un par de años, que ha tomado fuerza con la salida de multinacionales que estaban en China”. Agrega que además se ha visto un crecimiento en contact centers y shared service centers. Esto, debido a la mano de obra calificada y la ubicación estratégica de Guatemala y El Salvador.

Al hablar del sector inmobiliario, el CEO de JLL comenta que “hay más interés de las empresas internacionales, por ejemplo, estadounidenses, de depender menos de China y traer sus operaciones a lugares más cercanos”. A esto hay que agregar la mano de obra accesible, como en México y Centroamérica.

Para el director de Desarrollos de Garnier & Garnier, Alberto Bonilla, existe la posibilidad de una poca ‘guerra’ de precios hasta su estabilización con clientes que buscan expandirse en empresas de tecnología, farmacéutica, logística y de servicios compartidos.

Además, Azcué estima que las nuevas políticas en México en materia energética y outsourcing también podrían beneficiar a Centroamérica”.

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