La inversión extranjera directa (IED) disminuyó 24%  en Centroamérica, para alcanzar un monto de 33,000 millones de dólares (mdd), de acuerdo con la Conferencia de la Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Además, se espera que los flujos de inversión, hacia y desde, la región se mantengan en un nivel bajo en 2021,  y “lo más probable es que no recuperen su nivel anterior a la crisis antes de 2023”.   

Con todo, el descenso de la IED en la región es mucho menor a lo esperado,  gracias a las ganancias reinvertidas en México, donde el flujo de inversión cayó sólo 15%, a 29 mil millones de dólares,  detalla la UNCTAD en el Informe sobre las inversiones en el mundo 2021, publicado recientemente.

La reducción también es menor al desplome registrado en Latinoamérica, equivalente a 45% en la captación de IED. Esa caída ocurrió “ante el colapso de la demanda de las exportaciones, la reducción de los precios de las materias primas y la inactividad del turismo”,  según lo declarado por James Zhan, director de la División de Inversiones y Empresas del  organismo.

La IED en Costa Rica cae pero se sobrepone

En Costa Rica, la interrupción repentina de la inversión en zonas económicas especiales (ZEE) “fue responsable de la mayor parte de la disminución de las entradas de IED”, que tan  sólo sumaron  1,700 mdd.

La inversión extranjera en las ZEE,  que representa la mayor parte de las entradas en Costa Rica, se redujo 41%, a 1,100 mdd, aproximadamente. Mientras  que en las actividades turísticas, también afectadas por las restricciones, las inversiones descendieron 70%, sólo consiguieron atraer 18 mdd. No menos desafortunadas fueron las fábricas fuera de las ZEE, donde la inversión. Cayó 40%, a 313 mdd, detalla el informe.

A pesar  del panorama negativo en 2020, el impulso al desarrollo industrial para la fabricación de dispositivos médicos en las ZEE de Costa Rica “está dando sus frutos”. Esa nación ha logrado atraer 22 de los 32 proyectos nuevos enfocados en la producción de dispositivos y equipos médicos.

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El desplome en Panamá

Los flujos  de inversión a Panamá se redujeron 86%,  a menos 589 mdd, “el nivel más bajo en casi dos décadas”.  A fin de contrarrestar este desplome,  el gobierno  lanzó  varios proyectos de infraestructura: construcción de carreteras, ferrocarriles y puentes.

El gobierno de Panamá también aprobó un nuevo régimen de incentivos a la inversión, principalmente en forma de beneficios fiscales, dirigido a empresas multinacionales que realizan operaciones desde Panamá y prestan servicios de manufactura, precisa la UNCTAD.

La buena noticia fue que en el terreno de fusiones y adquisiciones se registró un aumento de  175 mdd a  480 mdd, principalmente por la compra de Multibank (Panamá), un banco comercial, por Leasing Bogotá (Colombia).

La previsión del organismo de Naciones Unidas es que, de cara al futuro, la reanudación del comercio mundial sostendrá los flujos, “pero la recuperación probablemente será lenta”.

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En RD la IED va por proyectos verdes

En el Caribe, debido a  al colapso del turismo y la paralización de la inversión en la industria de viajes y ocio provocada por la pandemia, República Dominicana tuvo una caída de IED, equivalente a 15%, a 2,600 mdd.

La mayor perdida de inversión extranjera directa ocurrió en telecomunicaciones, en las zonas económicas especiales y en minería (-90 por ciento, a 21 millones de dólares).

En contraste, se anunciaron nuevos proyectos ‘verdes’,  cuya inversión aumento de 1,100 mdd a 2,500 mdd. Estos anuncios son impulsados por la aprobación de una ley de APP que “mejoró el clima comercial para los inversores extranjeros”, apunta el informe.

Más del 60 % del valor de los proyectos anunciados (14 en total) en RD se destinó a tres industrias: servicios financieros, energía renovable y dispositivos médicos.

La  UNCTAD precisa que la recuperación de las entradas de IED “variará según los países y las industrias”. Además observa que los inversionistas tendrán las mirada  en proyectos de “energía limpia y los minerales críticos para eso”, motivados por el impulso mundial hacia una recuperación sostenible.

Otras industrias que muestran signos de recuperación en la captación de inversión extranjera directa incluyen la información y las comunicaciones, la electrónica y la fabricación de dispositivos médicos.

El organismo alerta que  las proyecciones de crecimiento más bajas de la región, en comparación con otras regiones en desarrollo, y la inestabilidad política y social en algunos países, “ponen un riesgo” en la atracción de IED.

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