La transformación digital revoluciona todas las industrias. De igual manera, los hábitos de las personas. Al mismo tiempo, acelera la toma de decisiones en busca de ser más competitivos y mantener dentro de las empresas la continuidad operativa. Se prevé que el teletrabajo, la banca electrónica y el auge del e-commerce —ejemplos de esa digitalización— consolidarán su protagonismo en 2021.

Además, en la nueva normalidad, las estrategias de digitalización se convierten en parte esencial de las estrategias de negocio a corto plazo. Asimismo, se traducen en una reinvención con la incorporación de nuevas tecnologías, no sólo a nivel técnico, sino en la forma de operar, revisar procesos, innovar y preparar a las personas para el cambio. 

El Índice de Competitividad Digital 2020, del IMD World Competitiveness Center, muestra que la capacidad de Latinoamérica para competir con otros países en un escenario activado por la tecnología es limitada. Entre los 63 países considerados en el estudio, Chile tiene la mejor puntuación en la región, seguido por Brasil y México. 

El estudio del IMD mide la adopción de tecnologías digitales para la transformación económica y social. Además del panorama para el desarrollo de tecnologías digitales, el énfasis en la generación de conocimientos y la preparación para fomentar la innovación.

Se calcula que el reto de la transformación digital moverá más de 1,970 millones de dólares (mdd) para el 2022, según la consultora IDC. 

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Los datos hacia la digitalización

En ese entorno digital, los datos son oro molido para las compañías. La información obtenida a través de dispositivos móviles, wearables, la nube, redes sociales, objetos conectados, entre otros, permite entender mejor a los clientes. Así como saber qué los motiva a comprar y si alguna estrategia de marketing influenció sus adquisiciones.  

Con los datos correctos es posible tener iniciativas de innovación exitosas, lanzamientos de nuevos productos en menor tiempo y con mayor aceptación. De igual forma, la digitalización de los datos permite mejorar el servicio, personalizar el marketing, eficientar la cadena de suministro y obtener mayor lealtad de los clientes. 

Pero el desafío no sólo tiene que ver con el volumen de datos generados a cada segundo, sino con la complejidad derivada de la enorme variedad de información ‘fresca’ que es necesario procesar y comprender.

El entorno digital, la nueva realidad y la tecnología propician nuevos modelos de negocio de manera constante. En ese entorno, la innovación es clave para trascender.

Como escribió el filósofo y escritor Miguel de Unamuno: “El progreso consiste en renovarse”. En ese sentido, las empresas necesitan un enfoque data driven para analizar mejor los datos, tomar mejores decisiones y reinventarse digitalmente.

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*Esther Riveroll

Fundadora y directora general de Alldatum Business

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