El mercado de la vivienda contribuye con 13.1% del PIB de las economías en desarrollo, de acuerdo con el promedio de Cornerstone of recovery, estudio de Hábitat para la humanidad. Por esa razón, la vivienda debe estar presente en los planes de recuperación económica de los países durante y después de la pandemia.

En los países “se tiende a desestimar el componente general de servicios de vivienda, que incluye costos de alquiler, mantenimientos, servicios públicos”. Además, es probable que la vivienda informal y los servicios de vivienda también “estén desestimados” o no se incluyan en los balances nacionales, señala la organización global.

Por lo anterior, Hábitat llama a los países del mundo a que “el mercado de la vivienda forme parte de sus planes de recuperación económica”.

La organización argumenta que es conocido que “las inversiones en hogares saludables y seguros tiene mayores beneficios que los esperados”. Se refiere a algunos de ellos: creación de empleo, generación de ingresos y movimiento de la economía.

También menciona que, en particular en esta época de pandemia, ayudarían a evitar hacinamiento, un tema que eleva la vulnerabilidad de las comunidades ante el virus.

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La pandemia evidenció la crisis de vivienda

Las restricciones sanitarias por el Covid-19 mostraron con “mayor claridad” la crisis de vivienda que afecta a más de 1,600 millones de personas en el mundo. Además, se prevé que las secuelas de la pandemia en este rubro, “seguirán en aumento”, de acuerdo con Hábitat.

En lo que toca a América Latina y el Caribe, casi 100 millones de personas no cuentan con una vivienda digna. De hecho, viven en asentamientos informales o en condiciones de hacinamiento.

Además, duermen en un cuarto pequeño hasta seis personas, sin agua, sin un lavamanos, con goteras, sin acceso a jabón o desinfectante, detalla la organización en su Memoria América Latina y el Caribe 2020.  

“El impacto económico del COVID-19 no ha parado y sabemos que seguirá aumentando”, se lee en el recuento de labores de la organización enfocada en temas de vivienda asequible.

Uno de los primeros cuestionamientos que Hábitat para la humanidad puso sobre la mesa, en medio de las restricciones para evitar contagios fue: ¿Cómo pueden, las personas que viven en hacinamiento, practicar el distanciamiento social y mantener una estricta higiene  en casa?

Ante la dificultad e imposibilidad de la población que no cuenta con vivienda digna para  seguir al pie de la letra las restricciones sanitarias,  la organización con presencia en más de 70 países  lanzó distintos programas. Uno de ellos consistió en instalar lavamanos públicos, brindar acceso al agua e impartir cursos virtuales sobre vivienda y salud.

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Programas en El Salvador, Guatemala y México

En El Salvador, Hábitat aplicó una inversión de 60,000 dólares  en siete departamentos del país. Hay que recordar que en esta nación, se sumaron las afectaciones por las tormentas y huracanes. Estos desastres meteorológicos provocaron la evacuación de más de 1,000 familias y el daño total o parcial de 900 viviendas.

Además, en alianza  con el sistema Fedecrédito, Hábitat reunió un fondo de  632,500 dólares para la construcción de 55 viviendas y 110 mejoramientos de techo.

Otro caso significativo fue el de Guatemala. Ahí se implementó el  programa Hogares saludables, para mejorar las condiciones sanitarias de las viviendas de las familias más vulnerables.

Bajo ese esquema, las personas aliadas optaron por una estufa para cocinar sin humo -lo que reduce 83% de enfermedades respiratorias. También pudieron hacerlo por un filtro purificador de agua -que disminuye 81% de enfermedades gastrointestinales, o una letrina sanitaria.

Por la implementación de ese programa Hábitat Guatemala ganó el premio Bronce en los World Hábitat Awards 2019.

En México, Hábitat para la Humanidad trabaja a través del Centro  Terwilliger de Innovación en Vivienda. Esta entidad establece alianzas para empoderar a constructores, arquitectos y familias para construir mejores viviendas.

En 2020,  el Centro tuvo 294 alumnos de arquitectura, quienes generaron 32 propuestas de modelos de negocios y ocho proyectos constructivos.

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