Si bien son muchas las empresas que están trasladando parte de sus cargas tradicionales a la nube no pueden hacerlo de una sola vez. Necesitan una mezcla entre su tecnología actual, adaptarse a las necesidades cambiantes e incluso asegurarse de que las aplicaciones que crean hoy sean relevantes a futuro. En ese escenario las nubes híbridas y el open source parecen los aliados ideales.

Cristian Ali, gerente de canales y alianzas de Centroamérica y el Caribe en Red Hat, el principal proveedor mundial de soluciones empresariales de código abierto, contó que en el informe “El estado del open source empresarial 2021” le pidieron a responsables de la toma de decisiones informáticas del mundo que explicaran los principales usos del open source empresarial, los tres primeros son la modernización de la infraestructura de TI, el desarrollo de aplicaciones y la transformación digital.

No se puede olvidar que esta última abarca muchas facetas de una organización y que requiere componentes tecnológicos básicos como las aplicaciones, la automatización y la infraestructura informática. Por eso parece perfecta una nube híbrida capaz de soportar, con flexibilidad, las cargas de trabajo de las empresas.La mezcla de nubes locales y remotas parece más eficaz cuando se construye sobre productos open source empresariales. Estos proporcionan la portabilidad y la integración del código en entornos de nube distintos, así el software funcionará de manera similar en todos los entornos de TI. El código y los estándares abiertos permiten a las aplicaciones y datos moverse de un entorno a otro de manera consistente, mientras que en los sistemas cerrados solo hay flexibilidad dentro de este.

Una arquitectura abierta permite a los clientes adoptar metodologías ágiles y DevOps con más facilidad. No se puede olvidar que, sin aplicaciones, colaboración y open source empresarial no es posible transformarse digitalmente, aun cuando estos sean, cada vez más, un requisito para lograr empresas digitales eficaces.

La seguridad es prioridad

Según la encuesta “Perspectivas tecnológicas globales de 2021”, de Red Hat, el 45 % de los responsables de la toma de decisiones informáticas eligieron la seguridad como la principal prioridad del financiamiento informático, y para proteger los datos en reposo y en movimiento las empresas han adoptado con rapidez la transformación digital, la misma encuesta muestra que esta se aceleró un 21 % en 2020.

La protección de datos en entornos híbridos es incluso más complicada al tener cargas en modo local, nubes públicas y sistemas edge, por lo que la automatización ayuda a eliminar la complejidad, identificar y abordar los desafíos de seguridad, cumplimiento y optimización.

La automatización ya no es solo una herramienta, sino una iniciativa estratégica para la empresa y clave en las nubes híbridas, ya que los procesos manuales no logran manejar gran magnitud de datos de manera eficiente ni fiable. Además, evitan que operar en múltiples nubes derive en procedimientos inconsistentes que frenan las demandas del negocio.