*Por Yannick del Ponte.

Los servicios que utilizan biometría como método de seguridad son cada vez más habituales. En la industria de pagos digitales, la biometría se ha desarrollado como uno de los métodos de autenticación con alta seguridad que avanzará con rapidez frente al pago con el móvil o la tecnología vestible. Además, los consumidores tendrán menos contacto físico con dispositivos ya que mediante diferentes tecnologías se validará la transacción.

El sector Fintech es uno de los más avanzados en este sentido ya que constantemente prueba herramientas de machine learning y biométricos en su día a día para anticiparse a los fraudes. Cada vez más, los consumidores desean que las interacciones sean rápidas; sin esfuerzo; personalizadas y muy atractivas. Para este ecosistema, la biometría es un proceso de autentificación segura que automatiza los procesos financieros: recibir préstamos; transacciones; ingresar a una cuenta o realizar pagos de forma totalmente digital rastreando patrones únicos como el iris de los ojos; la huella dactilar; el rostro o patrones de escritura.

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De acuerdo con el estudio World Retail Banking Report 2021, elaborado por Capgemini y Efma, 8 de cada 10 clientes bancarios elegiría cambiar a una Fintech por la mala experiencia que le brinda la banca tradicional. Los factores que interfieren en esta decisión son diversos, desde los numerosos papeleos y el tiempo de respuesta a la hora de solicitar un producto.

Los clientes satisfechos estarán más dispuestos a compartir sus datos y esto para las instituciones es algo altamente valioso ya que permite comprender su comportamiento y mejorar su servicio. De acuerdo con las cifras que reportó CONDUSEF en 2020 hubo un incremento en el monto reclamado por fraudes cibernéticos, por lo tanto, el equilibrio entre la experiencia digital y la seguridad cibernética será el diferenciador de mercado para muchas empresas.

El consumidor priorizará que las transacciones sean seguras y que su información esté protegida, es decir, buscan algo más que no es tangible, lo que fortalece el vínculo de confianza con la empresa. Si bien la seguridad es un elemento primordial y nada es demasiado en este ámbito, esto no es limitativo al plano tecnológico; hay una parte emocional que también se debe cuidar y no es suficiente implementar altos niveles de seguridad, sino que es necesario ser didáctico y ser capaz de explicar riesgos, si los hay y qué se ha hecho para eliminarlos.

Y es que la correlación es muy obvia, sin conocimientos financieros existe un limitado potencial económico, que combinado con patrones de consumo poco planeados y la mentalidad a corto plazo, dibujan el rezago en comparación con la media global. Por ello, las Fintech a través de la tecnología y con la influencia de la pandemia, han sido opción para la sociedad al ofrecer una gama diversa de productos que puede explorar desde la palma de su mano.

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Pero es una autopista de dos sentidos, los consumidores informados son los que toman decisiones más acertadas evitando endeudamiento; insolvencias y malos historiales, pero también evitan consecuencias negativas para la entidad financiera.

*El autor es CEO de ID Finance México.

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