Por Taisha Landeros
“No se repartan nada mientras Deportivo Saprissa esté vivo”, dijo Jorge Guillen Chávez, expresidente del club morado, lema que expresa historia, compromiso y orgullo bajo la penumbra de los tiempos difíciles. Pese a todos los pronósticos, luego de derrotar al Club Sport Herediano, el equipo conquistó su título número 36 en el último torneo.

Con una victoria más sobre sus hombros, Juan Carlos Rojas, actual presidente del Club Deportivo Saprissa, comparte su orgullo y las lecciones que los lilas han dejado tras la estela del éxito, mismas que hoy pueden ser retomadas por ticos emprendedores. 

1. No hay victoria sin esfuerzo

El jerarca menciona que existe un gran trabajo en diversas áreas para levantar un trofeo. Esfuerzos financieros, de mercadeo, administrativos, de infraestructura y gestión del área deportiva, son vitales para saborear el triunfo.

“La gestión de un club como el Saprissa va mucho más allá de lo que se ve en la cancha, implica un arduo esfuerzo de muchísima gente que está detrás de cámaras y hay gran satisfacción cuando todo eso se ve reflejado en un título. El objetivo de un club así es llenar de orgullo y alegría a la afición y la mejor manera de hacer eso es levantando una copa”, insta Rojas.

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No obstante, el directivo menciona que el fútbol es un deporte cuya principal particularidad es la presión de evidenciar resultados en el menor plazo posible. Ante ese panorama, no se debe olvidar la estrategia que se planeó previamente porque eso es lo único que le dará sostenibilidad a un proyecto.

Así, tanto la disciplina como la planificación se presentan como factores comunes entre los individuos que desean constatar logros y conocer la gloria.  

2. El valor de la pasión

El balompié es una de las disciplinas más mediáticas que existen en el mundo, y su valía en los negocios ha superado cualquier límite. Sin embargo, el dinero no es su fuente principal de riqueza, sino la pasión con la cual seguidores, directivos y deportistas permanecen al pie del cañón dentro de la cancha.

Rojas afirma que “los que estamos al frente de un club como el Saprissa somos custodios de una institución que es de la afición”, situación por la que anteponen valores que no deben ser negociables y que se reflejan en la camisa morada: integridad, solidaridad, excelencia y pasión.

Nuestro propósito es el desarrollo integral de jóvenes, de niños y niñas de Costa Rica, para que se desenvuelven en algunos casos como jugadores profesionales y en otros como ciudadanos de bien, ese era el sueño de don Ricardo Saprissa”, explica Juan Carlos.

3. La unión hace la diferencia

El presidente indica que “este deporte es sumamente pasional y por eso es tan grande, porque todos creemos que sabemos de fútbol, que podemos disfrutarlo y exigir diariamente”. Ese hecho implica un componente extra que sostiene la vida de todo atleta o empresario: la presión. Dicho fenómeno se exacerba una vez que los errores se convierten en aparato de crítica, “una de las partes más difíciles de manejar”.

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Lo que vivió el equipo costarricense meses antes de afianzarse el título fue una crisis que puso en tela de juicio su potencial. Durante algunas fases de la temporada regular perdieron 11 partidos, lo que significó un periodo de crisis para toda la afición. Con ese peso sobre la espalda, Deportivo Saprissa supo reponerse, muestra de que nunca dejó de luchar y encontró en la adversidad un componente de unión.

“Una crisis puede terminar de quebrar a un grupo o unirlo por completo”, declara Rojas.

 4. Cabeza fría ante la incertidumbre        

En la vida y en el fútbol, se está sujeto a los caprichos de la suerte. Juan Carlos explica que el 50% de los resultados tienen que ver con causas externas: “yo creo que uno tiene que mantener la cabeza fría y eso requiere de mucha madurez y disciplina”. Por ello uno no puede sentirse seguro cuando se obtiene la victoria, ni perder la cabeza cuando la derrota se manifiesta.

Immanuel Kant, filósofo nacido en Prusia, destacaba que la inteligencia de un individuo se medía por la cantidad de incertidumbre que era capaz de soportar. Ciertamente el emprendedor también está sujeto a riesgos financieros. Temores como la pérdida de capital, quedarse sin empleo, equivocarse y fracasar, se convierten en una voz silenciosa cuya salida está junto a la planificación y una toma de decisiones alejada de lo visceral y reforzada por la razón.

Este último es un rasgo habitual entre futbolistas y empresarios exitosos, pues dicha capacidad es un principio diferenciador que les permite adaptarse a las circunstancias y lidiar con el infortunio, indica el presidente.

5. El éxito no es una zona de confort

“Cuando uno está en lo más alto de pronto puede conformarse y creerse que todo está bien”, destaca Rojas. Encontrar el balance solo es posible con estrategia y objetivos claros, los cuales fijarán el camino idóneo para rectificar aquello que debe mejorarse.

El trabajo en equipo es vital para esta causa, pues ejemplo de ello son los integrantes del Saprissa, quienes en momentos difíciles se comprometen como grupo para subir de nivel, dar todo de sí y “convertir la tormenta en un potenciador de su mejor versión”, detalla el empresario.

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Con siete de últimos 15 campeonatos en el bolsillo, Deportivo Saprissa está en un proceso de transformación deportiva. Modernizar su gestión, adoptar prácticas internacionales e implementar tecnología, son parte de las acciones que el club efectuará con el fin de fortalecer a uno de los equipos en primera división más ganadores de Centroamérica.