EFE.- El primer ministro británico, Boris Johnson, confirmó hoy que las restricciones contra la covid aún vigentes en Inglaterra se levantarán en la fecha prevista del 19 de julio, pero instó a los ciudadanos a proceder con “cautela” y seguir usando mascarilla en espacios cerrados.

En una rueda de prensa desde su despacho oficial en Downing Street, Johnson subrayó que la eliminación de las imposiciones legales introducidas con el tercer confinamiento el pasado enero no implica que la gente “pueda volver instantáneamente a la vida como era antes”, pues el virus, dijo, “no ha desaparecido”.

Como hiciera antes en el Parlamento el ministro de Sanidad, Sajid Javid, Johnson calificó de “acertada” la decisión de completar ahora -en verano y con los colegios cerrados- la desescalada, al considerar que el buen avance del programa de vacunación contrarrestará el rápido incremento de los contagios por la variante delta.

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Con todo, pidió “ejercer la responsabilidad individual” y seguir usando mascarilla en teatros o el transporte, al tiempo que animó a las empresas a requerir certificados de vacunación en grandes eventos, entre otras medidas de precaución.

Además de mantener de momento medidas de control sanitario en los viajes internacionales, Johnson advirtió de que, si surgiera otra variante virulenta de coronavirus en invierno, “no descarta” introducir nuevas restricciones.

DIRECTRICES PARA ACTUAR CON CAUTELA

La intervención del jefe del Gobierno, que la semana pasada ya había anunciado el fin de las restricciones dentro de una semana en Inglaterra -el resto de regiones británicas tienen sus propias competencias-, se produjo después de que el ministro de Sanidad explicara el plan del Ejecutivo en la Cámara de los Comunes.

Javid defendió la decisión de culminar, con la reapertura de los sectores aún clausurados, la desescalada en territorio inglés el próximo lunes y planteó: “Si no lo hacemos ahora, entonces ¿cuándo?”.

A partir de esa fecha, reabren clubes y discotecas, no habrá límite de aforo en teatros o cines o para que las personas se reúnan tanto en interiores como al aire libre; no será obligatorio el uso de mascarilla; se elimina la distancia personal y el Gobierno deja en manos de las empresas la decisión de si se trabaja desde casa.

Según el ministro, pese al incremento de los contagios por la variante delta, el Servicio Nacional de Salud (NHS, en inglés) no se verá “desbordado” con el levantamiento de las restricciones, si bien rehusó ofrecer estimaciones sobre el posible aumento de las hospitalizaciones.

Javid indicó que el Gobierno ofrecerá directrices para acompañar el fin del confinamiento impuesto por ley el pasado enero, como que se trate de mantener el uso de mascarilla en recintos con mucha gente o poco ventilados.

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También recomendará a las empresas que requieran certificados de vacunación en eventos de riesgo y que el retorno a la oficina tras el teletrabajo se haga de manera gradual.

El Gobierno británico mantiene de momento su “fuerte control de las fronteras”, por el que impone diferentes medidas sanitarias a quienes llegan del extranjero en base a una clasificación de países según su nivel de riesgo epidemiológico.

Así, las personas que llegan de territorios verdes o ámbar, como España, no deben ya hacer cuarentena pero sí test antes y después de entrar al Reino Unido, mientras que los viajeros procedentes de destinos rojos deben confinarse en un hotel designado.

El titular de Sanidad adelantó asimismo que el Gobierno revisará la situación en septiembre, cuando se planteará si hacen falta nuevas restricciones para contener la pandemia.

Según los últimos datos oficiales, entre el domingo y el lunes hubo 34.471 nuevos contagios en el Reino Unido, un 28,1 % más que hace una semana, y 563 hospitalizaciones -un 56,6 % más-, con 6 muertes, hasta 128.431 desde el inicio de la pandemia.

Hay 34,8 millones de personas vacunadas con las dos dosis preceptivas, un 66,2 % de la población adulta, y 45,9 millones han recibido la primera dosis, un 87,2 %.