En este último año, en el que la pandemia del Covid-19 ha continuado la imposición de nuevas formas de hacer las cosas y estilos de vida, especialistas de salud emocional detectan un incremento de casos de personas que padecen ansiedad, fatiga y depresión asociadas al Síndrome de Burnout o Síndrome del trabajador quemado.

“Son aumentos francamente preocupantes”, opina Bruno Ribeiro, director de la Unidad de Potenciación, Desarrollo Cognitivo y Salud Emocional de SHA Wellness Clinic, un centro español que ofrece soluciones de bienestar integral.

El burnout ocurre cuando una persona siente que no recibe reconocimiento en su lugar de trabajo por el esfuerzo que realiza, lo cual le genera un desinterés prácticamente por todo lo que le produce placer, en los diferentes aspectos de su vida.

Ese síndrome puede padecerlo desde el alto ejecutivo de una empresa hasta una ama de casa, a quienes les causa una situación de agotamiento que impacta en su capacidad de rendir, dormir, en las actividades sexuales y en su energía en general, explica Ribeiro, especialista en psicología clínica.

Podría confundirse el burnout con el estrés crónico, ya que el desánimo es una de las características principales en ambos casos. Ribeiro señala que en el primer caso las personas tiene una pérdida de esperanza y no se imaginan cambiando algo en su vida, a diferencia del estrés y la fatiga, donde las personas aún conservan la esperanza, se imaginan superando esa etapa y recuperándose.

“Los líderes de grandes empresas tienen hoy preocupaciones porque deciden la vida de muchas familias en pandemia y a veces tienen que tomar decisiones de poner la empresa en pausa, de prescindir de algunos colaboradores, eso les causa mucha ansiedad, mucho estrés”, indica el especialista.

Un lugar de paz

A través del departamento que dirige en la clínica de bienestar SHA, que opera en Alicante, España,  Ribeiro indica que trabaja de forma integral y con un equipo multidisciplinario a las personas que sufren esos tipos de padecimientos.

“Nos apoyamos de la tecnología para hacer mediciones, realizar estudios genéticos para ver la predisposición de un paciente a ciertos padecimientos, usamos técnicas de neuroimagen, como la resonancia magnética; una vez que tenemos toda la información de la persona diseñamos un tratamiento a la medida de sus necesidades”, señala.

El método SHA es una filosofía de bienestar que representa la combinación de diferentes técnicas, que van desde la nutrición, el ejercicio físico, ejercicios para el manejo del estrés hasta la activación cognitiva.

A las personas que desean vivir esa experiencia se les pide que dispongan de una estancia mínima de siete días para que puedan apreciar los resultados positivos.

“Aquí tenemos la sensación de que estamos de vacaciones”, dice Ribeiro.

La llegada a América

Y agrega: “La filosofía SHA no es tanto el concepto de arreglar a la persona, sino más bien que las personas adquieren una serie de conocimiento y de hábitos; lo que se quiere es que se sigan haciendo una vez en su casa”.

La idea de los directores de ese centro es que exista un SHA en cada continente, para lo cual han dado el primer paso priorizando a América para abrir la primera clínica fuera de España.

El proyecto, con miras a funcionar en 2023, está siendo desarrollado en México, con un diseño con el que se ha querido respetar al máximo la riqueza natural del entorno en el que se ubica.

Estará localizado al norte de la Rivera Maya, en Costa Mujeres, en un terreno de alrededor de siete hectáreas de flora, medio kilómetro de playa de arena blanca y agua turquesa, a 20 minutos del Aeropuerto Internacional de Cancún.