En entrevista con Forbes Centroamérica, la brasileña Mariana Vasconcelos, fundadora y CEO de Agrosmart, reconocida influyente en los negocios de la agricultura 4.0, desvela los desafíos para aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías en la industria agrícola de la región.

Reconocida como pionera en tecnología por el Foro Económico Mundial y como una de las innovadoras más brillantes menores de 35 años, por el MIT, Vasconcelos se ha dado a la tarea de extender su campo de acción en lo que toca a agricultura 4.0 a nivel regional, a través de su plataforma digital, y ya está presente en Guatemala, Costa Rica, Nicaragua y México.

Becada y egresada de la Singularity University de la Nasa, Mariana promueve la agricultura sostenible y productiva, capaz de hacer frente a los cambios climáticos, con base en la aplicación de la ciencia de datos, inteligencia artificial e internet de las cosas. Con ello, proporciona información precisa en toda la cadena de producción agrícola.

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El camino hacia la tecnología 4.0

Vasconcelos ve un enorme potencial para incrementar la producción agrícola de manera sostenible en la región. Se refiere a los desafíos hacia la agricultura 4.0 y admite que es preciso sortear algunos obstáculos. Aquí nos comparte tres fundamentales:

1. La conectividad.  Muchas partes de la región no tienen internet en el campo. Si queremos lograr que el productor tenga información necesita internet. Ese es un tema super difícil y complicado de resolver.  Además del gobierno, la iniciativa privada también tendría que realizar inversiones para  cubrir más áreas  lo más pronto posible. Hay que invertir en infraestructura para que tengamos internet, para mejorar la educación, esto es esencial.

2. La educación. Hasta hace poco nuestros agrónomos no estudiaban tecnologías en la escuela. Muchos productores no tienen formación universitaria. Hay que hacer llegar a todos la consciencia de lo que está cambiando, de lo que tengo que hacer ahora y cómo es importante hacerlo de manera correcta. Además de brindarles nociones de lo digital. De nada sirve tener una tecnología muy buena si nadie la sabe usar.

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La curva de transición

Hay que educar al productor, al profesional del mundo agrícola porque va a pasar una recalificación, como todo en la industria 4.0. Si dejas de tener un servicio de punta y sigues con métodos manuales te vas a quedar de lado en un entorno de robots y de analítica.

Hay una curva de transición enorme, pero hay que calificar a las personas para que estén en el otro lado, en el área de análisis, de las interpretaciones, de creación de tecnologías. Sin olvidar lo que toca a la calificación de la mano de obra, porque también es una barrera. Porque se compra tecnología pero no se logra utilizarla y tener un retorno de inversión.

3. El financiamiento.  Necesitamos que no sólo los bancos de desarrollo estén involucrados, como el BID o los bancos locales, sino toda la banca comercial e instituciones financieras. Todos tienen que tener crédito disponible para que el sector agrícola pueda migrar a modelos más sustentables de producción como la agricultura generativa y la adopción de tecnología.  Claro que son inversiones que no van a rendir frutos de un momento a otro, la producción tarde en tener un retorno de inversión, pero vale la pena.

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“Que nadie se quede atrás”

Para Mariana Vasconcelos lograr que todo el mundo pase a esa nueva fase de la agricultura sin que “nadie se quedé atrás”, requiere agrupar a los participantes de la cadena. Es necesario que todos trabajen juntos, porque “alimentar al mundo es una tarea de todos. Necesitamos poner los elementos juntos, involucrando grandes a corporaciones, productores y gobierno”.  

Recientemente Agrosmart realizó su primera adquisición de una empresa en argentina que agrupa a 100,000 productores activos. “Con esta adquisición ganamos presencia en toda Latinoamérica y el Caribe, y con muchos productores, desde pequeños hasta grandes”, dice la emprendedora.

“Queremos encontrar otras empresas, incluso en Centroamérica, que puedan ser parte de nuestro grupo”, señala. “Queremos crecer no sólo de manera orgánica, sino también encontrando otros players regionales que sean fuertes y que juntos podemos ser un jugador”, comenta.

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