David A. Martínez García*
El campo de Guatemala tiene múltiples desafíos: falta de acceso a educación, cambio climático, poca infraestructura física y virtual, financiamientos excluyentes, más los efectos del COVID. Pero también existe gran potencial. Por ejemplo, mercados grandes cercanos, tierra próspera y un espíritu emprendedor con 2.7 millones de emprendedores* y 117 organizaciones de apoyo al emprendimiento rural en el 2020.

Se han explorado alternativas aisladas, programas locales o políticas migratorias, pero los avances siguen siendo más lentos que el crecimiento de la pobreza. Es necesaria una visión de colaboración y ecosistema, señalaron muchas organizaciones en el Mapeo de Ecosistema Emprendedor Rural de la Red Aspen de Emprendedores para el Desarrollo (ANDE)**.

Le invitamos a leer: La revolución de los emprendimientos globales

Casos de éxito

Iniciativas de pequeños productores como FENAPAPA (con papa) o FUNDALACHUA (con cacao) han logrado generar valor integrando compradores nacionales e internacionales, asistencia técnica, gobiernos, cooperación internacional, iniciativa privada, empresa comunitaria (gobernanza) y financiamiento propio (aunque limitado).

Han logrado desarrollar productos con valor agregado para nichos específicos de mercado, logrando mejorar sus ingresos hasta en un 100%***. Hoy vemos a los mismos productores, en sus comunidades, pero con mejores condiciones de vida, debido a la visión sistémica para resolver problemas, y al valor agregado de cada organización que les ha acompañado.

Le invitamos a leer: 5 claves para emprender y no fallar en el intento

El reto del emprendimiento rural

A todos nos inspiran las historias exitosas y tendemos a fijarnos en los grandes exportadores de vegetales, café, o azúcar. Sin embargo, en el emprendimiento rural hay que vivir el proceso para alcanzar el éxito. Hay que sembrar, regar, fertilizar y limpiar todos los días, sin importar si el día está soleado o lluvioso, hasta que llegue la cosecha.

También hay que pedir ayuda a las personas que nos pueden enseñar, salir de la zona de confort, quitarse el miedo y ser proactivos. No hay nadie en el mundo que haya encontrado el éxito solo, sin un equipo o socios clave. El éxito es cómo comprar el número ganador de lotería, solo que para ganarla hay que trabajar.

Todas las partes somos importantes y responsables del desarrollo económico rural, incluyendo el entorno social****. Hace años, Rodolfo Paiz dijo: “Es muy agradable y reconfortante recibir elogios por ayudar a la gente necesitada, pero el riesgo de creernos superhéroes es muy alto y todos nosotros, somos solamente una pieza del rompecabezas”.

Le invitamos a leer: Financiamiento bancario, el reto del emprendimiento rural en Centroamérica

Juntos somos más fuertes

Si seguimos viendo el mundo de forma fragmentada pensando que nuestra solución en el combate a la pobreza es la única y mejor, estamos condenados a trabajar mucho, invertir mucho dinero, tener pocos resultados buenos, mantener unos cuantos proyectos sostenibles y muchas fotografías como súper héroes. Se necesita la suma de todos.

Vivimos tiempos difíciles, pero estamos mejor conectados que en cualquier época. Hay políticas de inclusión, apoyo de la iniciativa privada, gobiernos que faciliten procesos y un sector financiero que empieza a ser más flexible al tomar riesgos con las pequeñas empresas en crecimiento (PEC). En emprendimiento rural, hoy podemos empezar a cambiar una historia a la vez, si participamos juntos, por una misma visión.

*David A. Martinez García es director ejecutivo de Fundación FundaSistemas y ha trabajado más de 18 años por el desarrollo sostenible de las PyMEs.

Le invitamos a seguir nuestras historias en: YouTube Forbes Centroamérica

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.

* Resultados del Monitor Global de Emprendimiento (GEM) 2019-2020.
** Aspen Network of Development Entrepreneurs (2021), Mapeo de Ecosistema Emprendedor de Guatemala.
*** Informe del plan operativo anual POA 2014 – 2020. FUNDALACHUA – FANAPAP
**** Teoría de valor compartido de Michel Porter