Menor crecimiento del crédito, calidad de activos y rentabilidad en el futuro son algunas de las predicciones de la calificadora internacional Standard & Poors al sistema financiero hondureño.

En el reporte “América Latina: Panorama bancario por país – julio de 2021 Alentadores signos de estabilidad”, hace un análisis sobre la situación de los bancos a nivel regional. Afirma que “la pandemia está lejos de terminar en Honduras y la recuperación económica será lenta debido a que dependerá del ritmo de vacunación en el país”.

“Esperamos que la rentabilidad de los bancos hondureños se vea afectada por el modesto crecimiento de los créditos y por un segmento de crédito al consumo deprimido”.

“Los efectos de COVID-19 continuarán debilitando la calidad de activos del sistema, especialmente una vez que se retiren los programas de ayuda a los deudores en los próximos meses”.

S&P menciona que los factores crediticios clave del segmento de crédito al consumo se llevaron la peor parte de la recesión. “Los bancos más grandes del país se centran en los préstamos comerciales, que esperamos se recuperen más rápido que los segmentos de consumo y minoristas, donde la pandemia continuará lastrando el consumo y la demanda de crédito”.

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Honduras aprovechará la recuperación de su principal socio comercial, Estados Unidos, ya que depende en gran medida de la economía estadounidense, que representa alrededor del 38 por ciento de sus exportaciones totales.

“Consideramos que algunas de las principales industrias locales se recuperarán este año, pero estimamos que la demanda interna se verá obstaculizada por un segmento de consumo aún muy deprimido, lo que limitará la rentabilidad de los bancos”.

De acuerdo a S&P el enfoque en reducir las pérdidas de la ENEE deja al gobierno con poco margen de maniobra para expandir los servicios básicos.

Pero reconoce que los bancos más grandes del país tienen una amplia base de depósitos minoristas que les proporciona flexibilidad de liquidez. Visto así “consideramos que los depósitos podrían seguir creciendo de forma constante dada la reducida gama de productos de inversión”.

“En nuestra opinión -resume la calificadora- el crédito en general crecerá más lentamente que antes de la pandemia debido a los efectos prolongados de la pandemia y del shock económico”.

Además, “los segmentos minoristas y de consumo continuarán muy deprimidos y probablemente se recuperarán muy lentamente en los próximos años”.

Por otro lado, menciona que “la economía débil y el aumento del desempleo deteriorarán los indicadores de calidad de activos del banco, especialmente de los bancos más pequeños y de aquellos con mayor exposición a los consumidores y a las pymes, que son particularmente vulnerables durante las recesiones”. 

*En alianza con La Tribuna