Por Yannick del Ponte Bonilla*

La revolución de los modelos de negocio basados en tecnologías emergentes sigue generando valores añadidos intangibles y con gran relevancia de aportación social. Debido a esta carga tecnológica se nutre el sistema financiero de nuevas herramientas, ideas, servicios y productos para ofrecerle a la población un amplio portafolio de opciones a la medida. Las alianzas y estrategias que se realizan con el sector financiero tradicional ayudan a conseguir un ecosistema más sostenible, competitivo y ha sabido ser inclusivo de manera paulatina, reflejándose cada vez más en las metas de distintos gobiernos y organismos internacionales.

En 2015, la Agenda 2030 resaltó la importancia de esto al ampliar al acceso a los servicios financieros en cinco de sus 17 objetivos. La intención de este planteamiento es que el contar con la oportunidad de acceso a servicios financieros en condiciones favorables ayuda a mitigar los efectos de los patrones de consumo; contribuye al acceso de la información financiera de los productos existentes en el mercado y, por lo tanto, impacta en la educación financiera de la población a corto y largo plazo: planeación en educación, salud, vejez, emprendimientos, entre otros.

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Actualmente ya no es suficiente poner a disposición de los consumidores un producto bancario. Las finanzas sostenibles son algo cada vez más demandado y los clientes lo tienen en cuenta a la hora de decantarse por una entidad u otra. Esta tendencia se acentúa cuanto más jóvenes son los clientes y llega al punto de que el 86% de los millennials, según un estudio de Morgan Stanley, están interesados en las inversiones sostenibles porque generan un retorno financiero, pero también porque impactan positivamente en la sociedad y el medioambiente.

De acuerdo con Finnovating, las FinTech están explorando cómo su estrategia de negocio puede cumplir estos objetivos, por ejemplo, aquellas del ecosistema que conceden préstamos a personas en riesgo de exclusión financiera ayuda a reducir la desigualdad en la sociedad, permitiendo que los más desfavorecidos no queden fuera del sistema, lo que impacta directamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 1, 8, 10, 12 y 16.

En este sentido, Finnovating ha creado una plataforma online mundial, la cual reúne a miles de empresas FinTech; Insurtech, Proptech e inversionistas con el objetivo de que todo el ecosistema pueda conectar, colaborar e invertir de forma digital y escalable. Estas alianzas impulsarán el crecimiento que ha tenido el sector en Latinoamérica durante los últimos años, apelando al ODS número 17.

Al esta una de las conversaciones en agendas de carácter mundial, cada vez más representantes del sector están trabajando para mostrar los beneficios que tienen para las empresas financieras digitales el asumir de forma transversal políticas responsables y sostenibles, que pueden ir desde la captación de inversión hasta alinearse con las nuevas normativas que se están implementando para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

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La pandemia aceleró las decisiones en la materia para la reconstrucción del sistema económico mundial en donde se ha asegurado que el intento de reactivar la economía debe pasar por una inversión socialmente responsable donde reine el equilibrio entre la rentabilidad, el impacto social y el cuidado del medioambiente

*Es CEO de ID Finance México

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