Los latinoamericanos estamos acostumbrados a lidiar con sistemas tributarios y legales complejos. Es una cuestión cultural aceptada. El fisco es siempre, y sin excepción, una carga burocrática que opera como un freno al desarrollo de la economía en general y de las empresas en particular. No tengo dudas de que este es el mayor temor de las startups que desarrollan procesos de expansión en Estados Unidos. Sin embargo, una vez que se dan los primeros pasos, quedan impactados frente a los pocos requisitos formales y materiales necesarios para acceder y crecer en el mercado americano.

¿Qué dirías si te cuento que una vez abierta tu sociedad en Estados Unidos no va a ser necesario que te ocupes de remitir  información financiera y fiscal a los entes reguladores de manera prácticamente diaria? Creelo porque es así.

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Estados unidos: exactamente lo opuesto a lo que conocés de Latinoamérica

Los requisitos para crear personas jurídicas en los Estados Unidos son muchísimo más sencillos que en los países latinoamericanos, tanto en cuestiones de forma como de fondo. Con un régimen de registro estadual, en algunas jurisdicciones, sólo con el hecho de designar a un incorporador ante el Departamento de Estado – que puede o no ser una persona que forme parte de la Sociedad- es posible incorporar la entidad.

Por otro lado, con un asesoramiento mínimo, es sencillo determinar no solo la jurisdicción más conveniente para un emprendimiento sino también la forma jurídica y de tributación más adecuada para los intereses, proyectos, objeto de actividad, planes de negocios y segmentos de mercado en donde el emprendedor participa o pretende participar.

La simpleza en la creación, continúa con el régimen fiscal. Si bien es un requerimiento importante tener una facturación organizada para evitar conflictos con los clientes y el IRS, en Estados Unidos la facturación no está sujeta a grandes regulaciones; esto se debe principalmente porque no existen impuestos detallados en las facturas que puedan ser tomados como deducciones, como sí pasa en los países de Latinoamérica con el IVA (VAT) débito y crédito 

Las exigencias de facturación son materiales y no formales; en otros términos, para que un documento comercial sea reconocido legalmente como una factura debe contar con la siguiente información:

  • Datos del Comprador y del Vendedor (Razón Social, Domicilio y Datos de Contacto)
  • Número de Factura
  • Fecha de venta
  • Descripción comercial del producto o servicio
  •  Cantidad, precio y tipo de moneda
  • Cargos adicionales (Envios, seguros, etc)
  • Sale Tax. Si aplica, Tasa e Importe.

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La simpleza no termina en el inicio, ni con la actividad. Quienes gestionan o han gestionado personas jurídicas en LATAM saben que  los libros Rubricados se llevan gran parte del tiempo de los equipos administrativos. En Estados Unidos, estos libros son reemplazados por  actas tanto de órgano de administración como de los accionistas, donde se detallan las decisiones tomadas. Estas actas, en caso de ser necesario se pueden notarizar para presentar ante algún organismo que así lo requiera, pero no es habitual realizar este procedimiento. Definitivamente, Estados Unidos encontró la forma de hacer todo más sencillo sin que esto  signifique que sea desorganizado. Los controles existen y son efectivos, como las auditorías del IRS, los cuales implican castigos extremadamente severos: nadie está preparado para enfrentar esos costos y, efectivamente, todos los contribuyentes ajustan sus conductas de modo adecuado para no recibirlas.

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