El Salvador y Panamá serán los ‘motores’ que impulsen la recuperación económica en la región de Centroamérica, reveló el Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2021: Dinámica laboral y políticas de empleo para una recuperación sostenible e inclusiva más allá de la crisis del COVID-19 presentado por la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal).

La expectativa de crecimiento de El Salvador para 2021 mejoró considerablemente, ya que pasó de 5% a 7.5%; mientras que Panamá se mantuvo en 12%, señala la Cepal.

Otro de los países de la región de Centroamérica que tuvo una ligera mejora en su estimación de crecimiento para 2021 fue Nicaragua, ya que pasó de 2% a 2.5%. Asimismo, Costa Rica tuvo una mejora en su previsión ya que pasó de 3.2% a 3.7%, revela la Cepal.

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Por su parte, Guatemala mantendrá su perspectiva de crecimiento en 4.6%, mientras que en el caso de Honduras se quedará en 5%, muestra el estudio de la Cepal.

La CEPAL actualizó su proyección de crecimiento regional para este año a 5,9% y advirtió que la región tendrá una desaceleración en 2022, con una expansión estimada de 2,9%.

El crecimiento de 2021 se explica principalmente por una baja base de comparación -luego de la contracción de 6,8% anotada en 2020- además de los efectos positivos derivados de la demanda externa y el alza en los precios de los productos básicos (commodities) que exporta la región, así como por aumentos en la demanda agregada.

“Existen importantes asimetrías entre los países desarrollados y las naciones de ingreso medio -entre las que se encuentran la mayoría de los países de América Latina y el Caribe- tanto en la dinámica de la vacunación, como en la capacidad de implementar políticas para la recuperación económica”, indicó Alicia Bárcena.

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“Para mantener políticas fiscales y monetarias expansivas los países de región requieren complementar los recursos internos con un mayor acceso a la liquidez internacional y con mecanismos multilaterales que faciliten el manejo de la deuda, si es necesario. Se necesitan iniciativas multilaterales para enfrentar las incertidumbres sobre la vacunación y el acceso de los países en desarrollo a financiamiento en condiciones adecuadas”, agregó la alta funcionaria de las Naciones Unidas.